nandez
Poeta recién llegado
No, yo soy el amor que pasa,
que sigue y que no se detiene,
no soy la flor, soy el aroma,
soy el que da amor pero no se enamora,
no soy la estrella, soy la luz,
que ilumina un instante en aquel cielo azul,
no soy el agua, soy la sed
me marcho el instante que dejas de beber...
Yo soy el amor que pasa,
que sigue y que no se detiene,
que posa sus labios con infinita pasión,
y que al morir el beso, olvidó.
Soy la arena en la mano, que cae sin cesar,
gimiéndole al pasado por un viejo pesar,
no soy la flor en el libro, soy la letra,
no me leas dos veces que otra página espera...
Yo soy el amor que pasa,
que sigue y que no se detiene,
soy un olor, un roce casual,
un recuerdo perdido, una sonrisa fugaz.
Soy el refugio en la tormenta,
la madrugada que adorna la realidad,
soy la mirada que te alienta,
el triste murmuro de la despedida
soy el último pensamiento de la noche,
mas nunca el primero del día
Yo soy el amor que pasa,
que sigue y que no se detiene,
soy la sensación de que olvidas algo al salir,
soy el ruiseñor de la mañana ausente,
soy la huella en el cielo
que rauda se diluye en el horizonte,
soy el solitario caminante
que acompaña a la luna cuando se esconde,
soy el último tango
de la noche mágica de hace mil años
soy el último trago
en esa noche eterna de camas y milagros
Yo soy el amor que pasa,
que sigue y que no se detiene,
soy una poesía escrita,
un verso cantado,
un drama teatral
y soy una mentira,
que en la noche triste,
se parece a la verdad
Y algunas dicen que soy solo un hombre,
y otras que pronto me olvidarán
y alguna me dijo un día:
no eres luna ni noche
ni mentira ni verdad
eres tan solo un reproche
que me encanta reprochar
Con toda esta palabra escrita,
yo pregunto: ¿soy yo el amor?
¿aquel que pasa, aquel que olvida,
aquel que muere sin saber que nació?