ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Victoria Sucia
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios
no es victoria, es otra cosa...
He aquí tu ejército de diablos:
delegados obreros, poetas, escritores,
científicos, campesinos
y estudiantes secundarios
Para combatir “el mal”
perpetraste los horrores
más salvajers e inhumanos
y ese fue tu error fatal
En El Mal te convertiste
señor de muerte y dolor,
algo por mucho peor
que aquello que combatiste
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios
no es victoria, es otra cosa...
Tu impunidad propiciaste
a fuerza de amenaza y miedo,
acallaste a tu conciencia,
no a los niños que robaste
Las ideas liquidaste
en cuerpos de adolescentes
Quisiste aplastar los sueños
y de sangre te manchaste
¿Donde han quedado los ayes
gritados por tanta gente
poco antes de las muertes
que silenciaron las calles?
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios
no es victoria, es otra cosa...
Tosco asesino cobarde
disfrazado de senil
¡treina años de recreo
y de mentira tan vil!
Mil delitos sin juzgar
Mil crímenes cometidos
Homicida, mente fría
ahora te toca pagar...
No por condena ejemplar
No con la prisión tardía
Tu castigo es la vergüenza
¡porque asoma la verdad!
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios,
no es victoria, es otra cosa...
¡Es delito organizado
para un cruel genocidio
con uniformes y armas
usurpadas al Estado!
Por último queda otra deuda
ya que te dices creyente
y ante el menor crucifijo
te apuras a persignarte:
¡has invocado a Dios
que ha guiado tus acciones:
cada violación, tortura,
robo, muerte y las mentiras!
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios,
ahora ya queda claro,
no es victoria, es otra cosa...
El que ha estado callando
si es que en algún lugar está,
(apróntate para ese otro juicio)
seguro te está esperando...*
(*) Se han producido recientemente condenas a generales que fueron señores de la vida y de la muerte en Argentina entre 1976 y 1983, quienes secuestraron, mataron y desaparecieron a mucha gente. Todo en nombre de las buenas costumbres, Dios, las tradiciones y la Patria. Invocaron una "guerra sucia". Mientras se siguen hallando restos óseos y fosas comunes, decían que la gente desaparecida se había ocultado por propia voluntad.
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios
no es victoria, es otra cosa...
He aquí tu ejército de diablos:
delegados obreros, poetas, escritores,
científicos, campesinos
y estudiantes secundarios
Para combatir “el mal”
perpetraste los horrores
más salvajers e inhumanos
y ese fue tu error fatal
En El Mal te convertiste
señor de muerte y dolor,
algo por mucho peor
que aquello que combatiste
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios
no es victoria, es otra cosa...
Tu impunidad propiciaste
a fuerza de amenaza y miedo,
acallaste a tu conciencia,
no a los niños que robaste
Las ideas liquidaste
en cuerpos de adolescentes
Quisiste aplastar los sueños
y de sangre te manchaste
¿Donde han quedado los ayes
gritados por tanta gente
poco antes de las muertes
que silenciaron las calles?
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios
no es victoria, es otra cosa...
Tosco asesino cobarde
disfrazado de senil
¡treina años de recreo
y de mentira tan vil!
Mil delitos sin juzgar
Mil crímenes cometidos
Homicida, mente fría
ahora te toca pagar...
No por condena ejemplar
No con la prisión tardía
Tu castigo es la vergüenza
¡porque asoma la verdad!
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios,
no es victoria, es otra cosa...
¡Es delito organizado
para un cruel genocidio
con uniformes y armas
usurpadas al Estado!
Por último queda otra deuda
ya que te dices creyente
y ante el menor crucifijo
te apuras a persignarte:
¡has invocado a Dios
que ha guiado tus acciones:
cada violación, tortura,
robo, muerte y las mentiras!
Tu “ victoria venturosa”
sobre jóvenes demonios,
ahora ya queda claro,
no es victoria, es otra cosa...
El que ha estado callando
si es que en algún lugar está,
(apróntate para ese otro juicio)
seguro te está esperando...*
(*) Se han producido recientemente condenas a generales que fueron señores de la vida y de la muerte en Argentina entre 1976 y 1983, quienes secuestraron, mataron y desaparecieron a mucha gente. Todo en nombre de las buenas costumbres, Dios, las tradiciones y la Patria. Invocaron una "guerra sucia". Mientras se siguen hallando restos óseos y fosas comunes, decían que la gente desaparecida se había ocultado por propia voluntad.
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