DRYELL
Poeta fiel al portal
Tengo el silencio colgando al borde del espejo.
Tengo la palabra ahogada en la desilusión.
Tengo la memoria rota -de tanto recuerdo,
y una cicatriz marcada -sobre el corazón.
Tengo los sueños guardados entre mis cuadernos.
Tengo la noche rayada con esta emoción.
¡y en verdad -no tengo nada!
-sólo tengo esta palabra.
Tengo los cielos nublados -de resignación.
Tengo la mirada fija sobre el firmamento.
Tengo aquél rocío blanco que el adiós dejo.
Tengo la ilusión quebrada en miles de fragmentos,
y esta página manchada -con mi desazón.
Tengo el alma sumergida en este crudo invierno.
( tengo la noche sin luna y el día sin sol )
¡Sólo poesía errante!
¡Abatida y delirante!
Tengo un guiñapo de vida -y esta confesión.
.
Tengo la palabra ahogada en la desilusión.
Tengo la memoria rota -de tanto recuerdo,
y una cicatriz marcada -sobre el corazón.
Tengo los sueños guardados entre mis cuadernos.
Tengo la noche rayada con esta emoción.
¡y en verdad -no tengo nada!
-sólo tengo esta palabra.
Tengo los cielos nublados -de resignación.
Tengo la mirada fija sobre el firmamento.
Tengo aquél rocío blanco que el adiós dejo.
Tengo la ilusión quebrada en miles de fragmentos,
y esta página manchada -con mi desazón.
Tengo el alma sumergida en este crudo invierno.
( tengo la noche sin luna y el día sin sol )
¡Sólo poesía errante!
¡Abatida y delirante!
Tengo un guiñapo de vida -y esta confesión.
.
(disculpadme pues, cada lector: por la simpleza del lenguaje en el escrito. Es en realidad una canción, y sin la música puede resultar una lectura quizás fútil)