Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
MURMULLOS EN EL MAR
Estaba sentada en la playa viendo las olas reventar,
cada ola que golpeaba la arena,
un murmullo me hacia escuchar.
Le presté atención,
tu nombre se escuchó,
cada ola que rompía,
más fuerte tu nombre oía.
Y sólo te quería olvidar,
tu nombre jamás volver a pronunciar.
El mar se encargaba de traerte a mi memoria,
no te podía apartar de mis pensamientos,
no te podía alejar de mis recuerdos.
Tu rostro se dibujaba en el sol,
en cada ola, en cada grano de arena,
veía la profundidad de tu mirada,
la dulzura de tu sonrisa.
Tu presencia, mas fuerte se hacía,
con cada ola que golpeaba y tu nombre murmuraba.
Sólo estaba en la playa viendo las olas reventar,
mas tu recuerdo no lo podía apartar.
Hoy que ya volví de ese viaje,
que ya no estoy cerca del mar,
que las olas tu nombre no pueden para mi murmurar,
que ya no está la arena dibujando tu rostro,
he pensado en ti y me pregunto
¿serás feliz?
¿estarás enamorado?
¿habrá paz en tu corazón?
tus ojos tiernos, ¿habrán encontrado otros ojos donde entregar amor?
¿habrá otra mujer sintiendo cómo yo?
Cuantas preguntas tengo guardadas en mi corazón.
Y todo esto nació,
porque el mar tu nombre murmuró,
tu recuerdo irrumpió,
con cada ola que golpeaba,
con cada grano de arena que tu rostro dibujaba.
Tu nombre
murmullos en el mar.
Estaba sentada en la playa viendo las olas reventar,
cada ola que golpeaba la arena,
un murmullo me hacia escuchar.
Le presté atención,
tu nombre se escuchó,
cada ola que rompía,
más fuerte tu nombre oía.
Y sólo te quería olvidar,
tu nombre jamás volver a pronunciar.
El mar se encargaba de traerte a mi memoria,
no te podía apartar de mis pensamientos,
no te podía alejar de mis recuerdos.
Tu rostro se dibujaba en el sol,
en cada ola, en cada grano de arena,
veía la profundidad de tu mirada,
la dulzura de tu sonrisa.
Tu presencia, mas fuerte se hacía,
con cada ola que golpeaba y tu nombre murmuraba.
Sólo estaba en la playa viendo las olas reventar,
mas tu recuerdo no lo podía apartar.
Hoy que ya volví de ese viaje,
que ya no estoy cerca del mar,
que las olas tu nombre no pueden para mi murmurar,
que ya no está la arena dibujando tu rostro,
he pensado en ti y me pregunto
¿serás feliz?
¿estarás enamorado?
¿habrá paz en tu corazón?
tus ojos tiernos, ¿habrán encontrado otros ojos donde entregar amor?
¿habrá otra mujer sintiendo cómo yo?
Cuantas preguntas tengo guardadas en mi corazón.
Y todo esto nació,
porque el mar tu nombre murmuró,
tu recuerdo irrumpió,
con cada ola que golpeaba,
con cada grano de arena que tu rostro dibujaba.
Tu nombre
murmullos en el mar.