evy pineda
Poeta recién llegado
Los años pasan sin menguar el paso,
las arrugas inundando mi rostro;
hablan de desdichas purpuras,
hablan de penares en corazones cansados.
La vida pasa y no hago mas que recordar el ayer,
ese ayer donde abundaban las risas;
donde mil caricias arrullaban mi sueño,
aquel tiempo ido que mi alma de niña añora.
Ahora soy yo la madre a la que le cuesta caminar,
madre que en silencio sufre los sobresaltos de su edad,
madre que en silencio grita en la profundidad de su alma
por los hijos inexpertos que la vida le dio.
Anhelo aquellas horas al lado de mi progenitor
sus palabras sabias aun me acompañan en el triste camino;
son las lumbreras de un camino incierto el cual camino en soledad,
son las espinas que me apartan del lado sinuoso de la vida.
¿Cuando terminará el penar de un alma acongojada?
¿quién se detendrá en este camino oscuro,
en el que con palida tenacidad mis miedos avanzan?
¿quién se compadecerá y sostendrá mis manos cansadas?
El cielo se arrebata esta noche
no se hacia donde ir...me siento desmayar
¿como mostrarle el camino correcto de la vida
a aquel que no quiere tomar las manos de la sabiduría?
Dios dame la consolación de no penar mas sobre esta tierra,
dame la oportunidad de perderme en un camino cualquiera;
que nunca más pueda yo encontrar el camino de regreso,
quiero vivir al fin en el lugar que no existe ...
en el agujero donde suena la nada.
las arrugas inundando mi rostro;
hablan de desdichas purpuras,
hablan de penares en corazones cansados.
La vida pasa y no hago mas que recordar el ayer,
ese ayer donde abundaban las risas;
donde mil caricias arrullaban mi sueño,
aquel tiempo ido que mi alma de niña añora.
Ahora soy yo la madre a la que le cuesta caminar,
madre que en silencio sufre los sobresaltos de su edad,
madre que en silencio grita en la profundidad de su alma
por los hijos inexpertos que la vida le dio.
Anhelo aquellas horas al lado de mi progenitor
sus palabras sabias aun me acompañan en el triste camino;
son las lumbreras de un camino incierto el cual camino en soledad,
son las espinas que me apartan del lado sinuoso de la vida.
¿Cuando terminará el penar de un alma acongojada?
¿quién se detendrá en este camino oscuro,
en el que con palida tenacidad mis miedos avanzan?
¿quién se compadecerá y sostendrá mis manos cansadas?
El cielo se arrebata esta noche
no se hacia donde ir...me siento desmayar
¿como mostrarle el camino correcto de la vida
a aquel que no quiere tomar las manos de la sabiduría?
Dios dame la consolación de no penar mas sobre esta tierra,
dame la oportunidad de perderme en un camino cualquiera;
que nunca más pueda yo encontrar el camino de regreso,
quiero vivir al fin en el lugar que no existe ...
en el agujero donde suena la nada.
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