Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Recuerdos y silencio,
lugares en donde el tiempo
corre en sentido contrario
y el reloj es la invención lógica
de un sueño que se escapa.
Podrías convencerte,
aislada de las
ventajas que procura
el caminar con sensualidad
bajo la lluvia
en el erotismo de
fuegos veraniegos,
que posees el deseo
que te llama
desde mis ojos
al observar tu torso mojado.
Con indiferencia
desvías la cara
viendo en mi al mendigo,
que pide limosna y
obteniendo solo de ti
una actuación espléndida
de gaviota contemplativa
del azul del cielo,
como un mendrugo
arrojado al vacío.
Desde sitios inexplorados,
idealizados con la mirada,
la fuente en que
busqué infinitamente,
un encuentro,
cuál devenir dialéctico
de la nostalgia,
este se convirtió en
deseo que
nos acercó al
borde del precipicio.
Ritos solemnes,
granizo en el jardín,
edificio en abandono,
fantasma aferrado
a la nave que zozobra,
escenas trágicas.
lugares en donde el tiempo
corre en sentido contrario
y el reloj es la invención lógica
de un sueño que se escapa.
Podrías convencerte,
aislada de las
ventajas que procura
el caminar con sensualidad
bajo la lluvia
en el erotismo de
fuegos veraniegos,
que posees el deseo
que te llama
desde mis ojos
al observar tu torso mojado.
Con indiferencia
desvías la cara
viendo en mi al mendigo,
que pide limosna y
obteniendo solo de ti
una actuación espléndida
de gaviota contemplativa
del azul del cielo,
como un mendrugo
arrojado al vacío.
Desde sitios inexplorados,
idealizados con la mirada,
la fuente en que
busqué infinitamente,
un encuentro,
cuál devenir dialéctico
de la nostalgia,
este se convirtió en
deseo que
nos acercó al
borde del precipicio.
Ritos solemnes,
granizo en el jardín,
edificio en abandono,
fantasma aferrado
a la nave que zozobra,
escenas trágicas.
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