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Celeste EnsoÑacion ...

Enrique Quiroz Castro

Poeta que considera el portal su segunda casa

CELESTE ENSOÑACION




Debo escalar atento
por el risco escarpado como osado alpinista...
He citado a una estrella.
Sobre el monte ilusiones bajo un cielo dorado,
tras las gasas azules, hoy me espera mi bella.

Siento el gélido vaho
del envidioso viento traspasando mis carnes,
fragmentando mis huesos.
Cruel dolor,
pero el premio, nunca espera,
no hay tiempo,
por ti me esfuerzo y llego soportando en silencio...

Ya te he visto
y no logro apaciguar mi carrera,
no obedecen mis piernas, que confiesan mis penas.
Hacia a ti voy directo, presuroso y contento
recorriendo tu efigie con mirada de ciervo.

La alegría de verte, me conmueve hasta el llanto,
y mis brazos aferran tu cintura de sauce;
transpirando el latido
que me entrega y renace
las caricias preciosas, sin saber ¿hasta cuando?.

Se pusieron de acuerdo las flores
más hermosas,
y crearon un lecho perfumado de invierno.
La nieve que era virgen,
se ofrendó esplendorosa, para el ritual sagrado,
de amor tan bello y nuestro.

Y cubrió la nevada
de hermoso traje blanco,
tu desnudez albina, confundiendo hasta al viento.
Dos cóndores en vuelo sorprendidos
al vernos,
alborotaron raudos, sus alas al poniente.

Pudorosos partieron al sabernos desnudos,
dejándonos al cielo
sin ojos nuevamente.
Y alcanzamos amarnos con lujuria y con ganas,
con la gula de amantes que no vuelven a verse.

No contamos las veces,
solfeamos las estrellas de luz intermitente,
pentagrama celeste cantándole a la suerte,
hurgando en las arenas,
donde es ardiente el sol. ¡Más ardiente, el poema!.

La fragua de un cometa,
-saltamontes nocturno-
rubricó la sentencia de una eterna condena.
Enclaustrando a mi vida
sin derecho de amarla,
como amarla he sabido
libremente y serena.

Un sopor nubecino asaltó la montaña.
Sisó nuestros sentidos
cual nefasta pared,
y el despertar ha sido, traumático, desierto,
resecando las fuentes
-de aquel mágico ayer-.

Las lágrimas del cielo,
al caer se acongojan con felinos rugidos;
¡respaldan mi pesar!;
exigiéndole al cosmos...
-como aquellos marinos cultivando sirenas - :
¡Amor en libertad!.

Una tenue promesa,
-cantimplora al sediento- me entrega mi cansancio,
mi musa está llegando.
Fui capaz de gozarte -mi amor- tan sólo en sueños
dormir por siempre quiero,
soñar, ¡para adorarte!.


Que nadie me despierte, que añoro delirar
-“Mil Danubios Azules”-
entre brisas playeras;
y esta noche eviterna, danzar, bailar con ella,
sobre su cuerpo alado,
y atarme a sus cadenas
en el mar que florece, su ardiente primavera.




AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ.
Derechos Reservados.
 
Enrique,

Gracias por compartir este
poemazzoo! conmigo.
Que bellos son tus versos.
Un placer leerte.

Esme.
 

CELESTE ENSOÑACION




Debo escalar atento
por el risco escarpado como osado alpinista...
He citado a una estrella.
Sobre el monte ilusiones bajo un cielo dorado,
tras las gasas azules, hoy me espera mi bella.

Siento el gélido vaho
del envidioso viento traspasando mis carnes,
fragmentando mis huesos.
Cruel dolor,
pero el premio, nunca espera,
no hay tiempo,
por ti me esfuerzo y llego soportando en silencio...

Ya te he visto
y no logro apaciguar mi carrera,
no obedecen mis piernas, que confiesan mis penas.
Hacia a ti voy directo, presuroso y contento
recorriendo tu efigie con mirada de ciervo.

La alegría de verte, me conmueve hasta el llanto,
y mis brazos aferran tu cintura de sauce;
transpirando el latido
que me entrega y renace
las caricias preciosas, sin saber ¿hasta cuando?.

Se pusieron de acuerdo las flores
más hermosas,
y crearon un lecho perfumado de invierno.
La nieve que era virgen,
se ofrendó esplendorosa, para el ritual sagrado,
de amor tan bello y nuestro.

Y cubrió la nevada
de hermoso traje blanco,
tu desnudez albina, confundiendo hasta al viento.
Dos cóndores en vuelo sorprendidos
al vernos,
alborotaron raudos, sus alas al poniente.

Pudorosos partieron al sabernos desnudos,
dejándonos al cielo
sin ojos nuevamente.
Y alcanzamos amarnos con lujuria y con ganas,
con la gula de amantes que no vuelven a verse.

No contamos las veces,
solfeamos las estrellas de luz intermitente,
pentagrama celeste cantándole a la suerte,
hurgando en las arenas,
donde es ardiente el sol. ¡Más ardiente, el poema!.

La fragua de un cometa,
-saltamontes nocturno-
rubricó la sentencia de una eterna condena.
Enclaustrando a mi vida
sin derecho de amarla,
como amarla he sabido
libremente y serena.

Un sopor nubecino asaltó la montaña.
Sisó nuestros sentidos
cual nefasta pared,
y el despertar ha sido, traumático, desierto,
resecando las fuentes
-de aquel mágico ayer-.

Las lágrimas del cielo,
al caer se acongojan con felinos rugidos;
¡respaldan mi pesar!;
exigiéndole al cosmos...
-como aquellos marinos cultivando sirenas - :
¡Amor en libertad!.

Una tenue promesa,
-cantimplora al sediento- me entrega mi cansancio,
mi musa está llegando.
Fui capaz de gozarte -mi amor- tan sólo en sueños
dormir por siempre quiero,
soñar, ¡para adorarte!.


Que nadie me despierte, que añoro delirar
-“Mil Danubios Azules”-
entre brisas playeras;
y esta noche eviterna, danzar, bailar con ella,
sobre su cuerpo alado,
y atarme a sus cadenas
en el mar que florece, su ardiente primavera.




AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ.
Derechos Reservados.



¡ Excelente, mi amigo, te has desbordado con grandiosas metáforas!!

Dejo besos y estrellas
 
Amigo Enique es una delicia de poema lo que nos has deleitado hoy,desde el principio al fín,me encantó tu forma tan romantica de hacer tus versos,un abrazo amigo,
 

CELESTE ENSOÑACION




Debo escalar atento
por el risco escarpado como osado alpinista...
He citado a una estrella.
Sobre el monte ilusiones bajo un cielo dorado,
tras las gasas azules, hoy me espera mi bella.

Siento el gélido vaho
del envidioso viento traspasando mis carnes,
fragmentando mis huesos.
Cruel dolor,
pero el premio, nunca espera,
no hay tiempo,
por ti me esfuerzo y llego soportando en silencio...

Ya te he visto
y no logro apaciguar mi carrera,
no obedecen mis piernas, que confiesan mis penas.
Hacia a ti voy directo, presuroso y contento
recorriendo tu efigie con mirada de ciervo.

La alegría de verte, me conmueve hasta el llanto,
y mis brazos aferran tu cintura de sauce;
transpirando el latido
que me entrega y renace
las caricias preciosas, sin saber ¿hasta cuando?.

Se pusieron de acuerdo las flores
más hermosas,
y crearon un lecho perfumado de invierno.
La nieve que era virgen,
se ofrendó esplendorosa, para el ritual sagrado,
de amor tan bello y nuestro.

Y cubrió la nevada
de hermoso traje blanco,
tu desnudez albina, confundiendo hasta al viento.
Dos cóndores en vuelo sorprendidos
al vernos,
alborotaron raudos, sus alas al poniente.

Pudorosos partieron al sabernos desnudos,
dejándonos al cielo
sin ojos nuevamente.
Y alcanzamos amarnos con lujuria y con ganas,
con la gula de amantes que no vuelven a verse.

No contamos las veces,
solfeamos las estrellas de luz intermitente,
pentagrama celeste cantándole a la suerte,
hurgando en las arenas,
donde es ardiente el sol. ¡Más ardiente, el poema!.

La fragua de un cometa,
-saltamontes nocturno-
rubricó la sentencia de una eterna condena.
Enclaustrando a mi vida
sin derecho de amarla,
como amarla he sabido
libremente y serena.

Un sopor nubecino asaltó la montaña.
Sisó nuestros sentidos
cual nefasta pared,
y el despertar ha sido, traumático, desierto,
resecando las fuentes
-de aquel mágico ayer-.

Las lágrimas del cielo,
al caer se acongojan con felinos rugidos;
¡respaldan mi pesar!;
exigiéndole al cosmos...
-como aquellos marinos cultivando sirenas - :
¡Amor en libertad!.

Una tenue promesa,
-cantimplora al sediento- me entrega mi cansancio,
mi musa está llegando.
Fui capaz de gozarte -mi amor- tan sólo en sueños
dormir por siempre quiero,
soñar, ¡para adorarte!.


Que nadie me despierte, que añoro delirar
-“Mil Danubios Azules”-
entre brisas playeras;
y esta noche eviterna, danzar, bailar con ella,
sobre su cuerpo alado,
y atarme a sus cadenas
en el mar que florece, su ardiente primavera.




AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ.
Derechos Reservados.



Mi querido amigo Enrique, en esta obra se percibe un sentimiento especial que cautiva desde la primera estrofa hasta la última, llevandote en un mágico viaje por el centro mismo de tus sentimientos que a flor de piel, se han deslizado por tu pluma para regalarnos versos tan hermosos y llenos de ese amor unico y especial que te caracteriza.

Un verdadero placer haber sido invitada a deleitarme en tan exquisita obra.

Un fuerte abrazo y beso de tu amiga con mucho cariño, Himinglaeva
 
Me ha parecido un gran poema que he disfrutado mucho leyéndolo.
Hay muchos elementos que me han gustado.
El desarrollo de la historia que nos ofreces y en cada situación haces una delicada y elegante exposicíon de tus sentimientos y emociones. Además todas las comparaciones y metáforas con la naturaleza me parecen francamente cautivadoras.

Un placer habert leido.
Te envio mis aplausos y un fuerte abrazo

Joan
 

CELESTE ENSOÑACION




Debo escalar atento
por el risco escarpado como osado alpinista...
He citado a una estrella.
Sobre el monte ilusiones bajo un cielo dorado,
tras las gasas azules, hoy me espera mi bella.

Siento el gélido vaho
del envidioso viento traspasando mis carnes,
fragmentando mis huesos.
Cruel dolor,
pero el premio, nunca espera,
no hay tiempo,
por ti me esfuerzo y llego soportando en silencio...

Ya te he visto
y no logro apaciguar mi carrera,
no obedecen mis piernas, que confiesan mis penas.
Hacia a ti voy directo, presuroso y contento
recorriendo tu efigie con mirada de ciervo.

La alegría de verte, me conmueve hasta el llanto,
y mis brazos aferran tu cintura de sauce;
transpirando el latido
que me entrega y renace
las caricias preciosas, sin saber ¿hasta cuando?.

Se pusieron de acuerdo las flores
más hermosas,
y crearon un lecho perfumado de invierno.
La nieve que era virgen,
se ofrendó esplendorosa, para el ritual sagrado,
de amor tan bello y nuestro.

Y cubrió la nevada
de hermoso traje blanco,
tu desnudez albina, confundiendo hasta al viento.
Dos cóndores en vuelo sorprendidos
al vernos,
alborotaron raudos, sus alas al poniente.

Pudorosos partieron al sabernos desnudos,
dejándonos al cielo
sin ojos nuevamente.
Y alcanzamos amarnos con lujuria y con ganas,
con la gula de amantes que no vuelven a verse.

No contamos las veces,
solfeamos las estrellas de luz intermitente,
pentagrama celeste cantándole a la suerte,
hurgando en las arenas,
donde es ardiente el sol. ¡Más ardiente, el poema!.

La fragua de un cometa,
-saltamontes nocturno-
rubricó la sentencia de una eterna condena.
Enclaustrando a mi vida
sin derecho de amarla,
como amarla he sabido
libremente y serena.

Un sopor nubecino asaltó la montaña.
Sisó nuestros sentidos
cual nefasta pared,
y el despertar ha sido, traumático, desierto,
resecando las fuentes
-de aquel mágico ayer-.

Las lágrimas del cielo,
al caer se acongojan con felinos rugidos;
¡respaldan mi pesar!;
exigiéndole al cosmos...
-como aquellos marinos cultivando sirenas - :
¡Amor en libertad!.

Una tenue promesa,
-cantimplora al sediento- me entrega mi cansancio,
mi musa está llegando.
Fui capaz de gozarte -mi amor- tan sólo en sueños
dormir por siempre quiero,
soñar, ¡para adorarte!.


Que nadie me despierte, que añoro delirar
-“Mil Danubios Azules”-
entre brisas playeras;
y esta noche eviterna, danzar, bailar con ella,
sobre su cuerpo alado,
y atarme a sus cadenas
en el mar que florece, su ardiente primavera.




AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ.
Derechos Reservados.


Precioso, exuberante, grandioso, un aplauso al poeta, de pie. Saludos
 
Amigo Enique es una delicia de poema lo que nos has deleitado hoy,desde el principio al fín,me encantó tu forma tan romantica de hacer tus versos,un abrazo amigo,

Gracias mi querida Marleny, tu visita es como siempre de las mas bienvenidas. Fue un placer verte por aquí,
Un fuerte y crujidor abrazo. Mil besos. Mil gracias.

Enrique
 
Mi querido amigo Enrique, en esta obra se percibe un sentimiento especial que cautiva desde la primera estrofa hasta la última, llevandote en un mágico viaje por el centro mismo de tus sentimientos que a flor de piel, se han deslizado por tu pluma para regalarnos versos tan hermosos y llenos de ese amor unico y especial que te caracteriza.

Un verdadero placer haber sido invitada a deleitarme en tan exquisita obra.

Un fuerte abrazo y beso de tu amiga con mucho cariño, Himinglaeva

Mi querida Himin, mil gracias por tan lindo comentario, me llena de alegría saberte tan cercana, me encantó saludarte.
Un fuerte y crujidor abrazo, mil besos, mil flores, mil gracias.

Felicidades.

Enrique
 

CELESTE ENSOÑACION




Debo escalar atento
por el risco escarpado como osado alpinista...
He citado a una estrella.
Sobre el monte ilusiones bajo un cielo dorado,
tras las gasas azules, hoy me espera mi bella.

Siento el gélido vaho
del envidioso viento traspasando mis carnes,
fragmentando mis huesos.
Cruel dolor,
pero el premio, nunca espera,
no hay tiempo,
por ti me esfuerzo y llego soportando en silencio...

Ya te he visto
y no logro apaciguar mi carrera,
no obedecen mis piernas, que confiesan mis penas.
Hacia a ti voy directo, presuroso y contento
recorriendo tu efigie con mirada de ciervo.

La alegría de verte, me conmueve hasta el llanto,
y mis brazos aferran tu cintura de sauce;
transpirando el latido
que me entrega y renace
las caricias preciosas, sin saber ¿hasta cuando?.

Se pusieron de acuerdo las flores
más hermosas,
y crearon un lecho perfumado de invierno.
La nieve que era virgen,
se ofrendó esplendorosa, para el ritual sagrado,
de amor tan bello y nuestro.

Y cubrió la nevada
de hermoso traje blanco,
tu desnudez albina, confundiendo hasta al viento.
Dos cóndores en vuelo sorprendidos
al vernos,
alborotaron raudos, sus alas al poniente.

Pudorosos partieron al sabernos desnudos,
dejándonos al cielo
sin ojos nuevamente.
Y alcanzamos amarnos con lujuria y con ganas,
con la gula de amantes que no vuelven a verse.

No contamos las veces,
solfeamos las estrellas de luz intermitente,
pentagrama celeste cantándole a la suerte,
hurgando en las arenas,
donde es ardiente el sol. ¡Más ardiente, el poema!.

La fragua de un cometa,
-saltamontes nocturno-
rubricó la sentencia de una eterna condena.
Enclaustrando a mi vida
sin derecho de amarla,
como amarla he sabido
libremente y serena.

Un sopor nubecino asaltó la montaña.
Sisó nuestros sentidos
cual nefasta pared,
y el despertar ha sido, traumático, desierto,
resecando las fuentes
-de aquel mágico ayer-.

Las lágrimas del cielo,
al caer se acongojan con felinos rugidos;
¡respaldan mi pesar!;
exigiéndole al cosmos...
-como aquellos marinos cultivando sirenas - :
¡Amor en libertad!.

Una tenue promesa,
-cantimplora al sediento- me entrega mi cansancio,
mi musa está llegando.
Fui capaz de gozarte -mi amor- tan sólo en sueños
dormir por siempre quiero,
soñar, ¡para adorarte!.


Que nadie me despierte, que añoro delirar
-“Mil Danubios Azules”-
entre brisas playeras;
y esta noche eviterna, danzar, bailar con ella,
sobre su cuerpo alado,
y atarme a sus cadenas
en el mar que florece, su ardiente primavera.




AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ.
Derechos Reservados.



preciosos versos libres que me han dejado sin palabras...nunca pense encontrarme on un poema de esta clase, venido de una pluma dedicada al verso clasico como la tuya...te felicito y te entrego mi enhorabuena por tan bellas descripciones, similes, metaforas y personificaciones con las que llenas estas lineas en sus olimpicos laureles! RRR
 
Querido Enrique,

Antetodo, agradecida por invitarme a pasar por tus poemas.

La verdad, es que cada vez que me recreo en tus versos, un mundo màgico y especial emerge ante mi.

Es una maravilla como escribes y describes el amor, porque con tu pluma, engrandeces lo màs cotidiano de la vida, con versos llenos de preciosas metàforas.
Millones de estrellas para ti.

Un fuerte abrazo, :::hug:::

Sandra
 
Me ha parecido un gran poema que he disfrutado mucho leyéndolo.
Hay muchos elementos que me han gustado.
El desarrollo de la historia que nos ofreces y en cada situación haces una delicada y elegante exposicíon de tus sentimientos y emociones. Además todas las comparaciones y metáforas con la naturaleza me parecen francamente cautivadoras.

Un placer habert leido.
Te envio mis aplausos y un fuerte abrazo

Joan

Mi querido amigo Joan, es un verdadero honor recibir tan hermoso comentario de tu parte. Mil gracias por la forma como describes mi trabajo.
Te remito mi afecto y mis saludos en un fuerte abrazo crujidor y fraterno.
Enrique
 
me gusta pasar siempre por este rinconcito
se que hayare siempre algo bueno
y realmente no estoy equivocado...
felicidades amigo...
exelente muestra del amor...

cinco estrellas

saludos

http://www.mundopoesia.com/foros/poemas-melancolicos-tristes/170856-mala-interpretacion.html

Mil gracias por tu amable y generosa visita mi querido amigo,
es un placer recibirte por acá...
eres muy bienvenido, vuelve cuando lo desees,
en tanto como siempre,
te remito mis saludos y mi afecto
en un fuerte y crujidor abrazo.

Enrique
 
Armonía;1702760 dijo:
Maestro y amigo, es la primera vez que te leo un poema de versos libres.. y me he quedado con la piel enchinada... siempre con la magistralidad de metáforas e imágenes. Besos de música y poesía por la primavera ardiente que derramas en el mar florecido.

Justo me encuentro por aquí, para darte las gracias por tan lindo y generoso comentario que me regalas para iluminar y alegrar mi mañana...
Mil gracias por tu encantadora y deslumbrante visita.
Recibe mi afecto y mis saludos en un fuerte y crujidor abrazo.
Mil besos. :::hug:::

Tu amigo que te quiere.
Enrique
 
Enrique precioso poema con una dulce esladada citando a una estrella....mis aplausos y felicidades.
Abrazos
 

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