Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Amores Apagados
Además de mis heridas quiero
enterrar mis amores apagados
como ajada flor que ya no respira,
como la materia grasa
putrefacción lenta de las horas.
¿Encuentras a veces el secreto mágico para describir a dios?
¿ Su cara sin color?,
¿una línea brillante en forma pura?,
las palabras al final son como lanzas, nada.
¡Querría dormir! ¡Dormir más que vivir!,
en un sueño como la muerte.
No soy el mismo en la mañana de mi vieja existencia,
pozo sin fondo.
Los sentimientos van más allá,
y no deben disminuir nunca.
Pero revivo un día distante de otros,
a veces un sentimiento,
un minuto de la hora que viene.
En mi cuerpo sensible muchas almas ya habitaron,
levanto mi vida cuya frase final no toma forma en el aire,
canción preocupada, voz de niebla del ayer
y hoy, él resumen en los bordes de mi herida:
¡La ilusión plena de la herrumbre!
Paciente miro los horizontes y la imagen del fraude,
las pruebas del temor de mi silencio, el día equivocado
que es lanzado por vértigos de altura alrededor para ahogarse.
Mi destino, mi alegría, soy de ahora en adelante:
El mártir inocente cuya pasión aumenta su suplicio.
Además de mis heridas quiero
enterrar mis amores apagados
como ajada flor que ya no respira,
como la materia grasa
putrefacción lenta de las horas.
¿Encuentras a veces el secreto mágico para describir a dios?
¿ Su cara sin color?,
¿una línea brillante en forma pura?,
las palabras al final son como lanzas, nada.
¡Querría dormir! ¡Dormir más que vivir!,
en un sueño como la muerte.
No soy el mismo en la mañana de mi vieja existencia,
pozo sin fondo.
Los sentimientos van más allá,
y no deben disminuir nunca.
Pero revivo un día distante de otros,
a veces un sentimiento,
un minuto de la hora que viene.
En mi cuerpo sensible muchas almas ya habitaron,
levanto mi vida cuya frase final no toma forma en el aire,
canción preocupada, voz de niebla del ayer
y hoy, él resumen en los bordes de mi herida:
¡La ilusión plena de la herrumbre!
Paciente miro los horizontes y la imagen del fraude,
las pruebas del temor de mi silencio, el día equivocado
que es lanzado por vértigos de altura alrededor para ahogarse.
Mi destino, mi alegría, soy de ahora en adelante:
El mártir inocente cuya pasión aumenta su suplicio.