duf9991
Poeta adicto al portal
Es la retreta de tu llegada
en la Iglesia de esta plazoleta
una chirlería eterna que reverbera
en el eco de los tiempos
una apotegma infinita que vuela
con el viento de tu partida
en la Iglesia de esta plazoleta
una chirlería eterna que reverbera
en el eco de los tiempos
una apotegma infinita que vuela
con el viento de tu partida
Es el aforismo de tu existencia
que habita en boca de ancianos
es el adagio inexistente
de tu presencia material.
que habita en boca de ancianos
es el adagio inexistente
de tu presencia material.
¡Fortísimo!
Entonaba el Coro sus notas ancestrales,
y las ninfas sollozaban por detrás
El aedo ilustre anuncia tu llegada
La rosada Eos no sale de su escondrijo.
¡Helios, canta conmigo!
Entonaba el Coro sus notas ancestrales,
y las ninfas sollozaban por detrás
El aedo ilustre anuncia tu llegada
La rosada Eos no sale de su escondrijo.
¡Helios, canta conmigo!
¡Forte!
La guitarra proclama su llegada
y las lágrimas salen del violín de mis ojos
poco a poco se enfrían las notas
con el viento ancestral de la mañana
que carga todo su rocío
que carga la escarcha de un pasado
La guitarra proclama su llegada
y las lágrimas salen del violín de mis ojos
poco a poco se enfrían las notas
con el viento ancestral de la mañana
que carga todo su rocío
que carga la escarcha de un pasado
¡Pianissimo!
¡Morendo!
¡Perdendo!
¡Morendo!
¡Perdendo!
Y me esfumo como la nota
ínfima que fui,
esperando un puntillo
que alargara mi vida
un puntillo que no llegó
ínfima que fui,
esperando un puntillo
que alargara mi vida
un puntillo que no llegó
Silencio de redonda
Infinito
en los ojos del demonio veo marcadas
en fuego las notas
Infinito
en los ojos del demonio veo marcadas
en fuego las notas
Terminó mi compás,
y muero
como una tirita de fuego
que crepita con la madera;
un do sostenido
que suena a lo lejos, con la madera
y muero
como una tirita de fuego
que crepita con la madera;
un do sostenido
que suena a lo lejos, con la madera