Enrique Quiroz Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
DULCE MUERTE...
Quieta y movida como un mar de fuego,
así eres tú mi amor cuando me abrazas,
desnudas mis silencios y destazas
en fibras de lujuria cada ruego.
No sé neutralizar tu ardiente juego,
controlas mis instintos y retrasas
mis ansias de acabar y te disfrazas
de lo que más me gusta y me doblego.
Cautivo de tu amor, -siendo tu esclavo-,
no pauso hasta cumplir cada deseo
que emerge de tu boca y es tu suerte
que a todo tu apetito amo y alabo;
mas tu ninfomanía en apogeo,
me arrastra dulcemente hasta la muerte.
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
27 de septiembre de 2008
Quieta y movida como un mar de fuego,
así eres tú mi amor cuando me abrazas,
desnudas mis silencios y destazas
en fibras de lujuria cada ruego.
No sé neutralizar tu ardiente juego,
controlas mis instintos y retrasas
mis ansias de acabar y te disfrazas
de lo que más me gusta y me doblego.
Cautivo de tu amor, -siendo tu esclavo-,
no pauso hasta cumplir cada deseo
que emerge de tu boca y es tu suerte
que a todo tu apetito amo y alabo;
mas tu ninfomanía en apogeo,
me arrastra dulcemente hasta la muerte.
AUTOR:
ENRIQUE QUIROZ CASTRO
abelenqc@hotmail.com
PIURA-PERÚ
27 de septiembre de 2008
::FRATERNAL ABRAZO. LEIRE