Diligentes Musas
prontas al nacimiento de un poeta
coronen su frente con laurel florido
una gota de miel
coloquen en su lengua
para que de su boca fluyan
sólo palabras dulces;
! Dancen, musas !
con el delicados roce de sus pies
acaricien la orilla de la fuente
siempre viva en que el poeta
cada mañana bebe
el agua fresca;
iluminen su mirada
con violáceos destellos;
pongan en los oídos del neonato
historias de los dioses y su estirpe
que dieron a los hombres sólo bienes.
Con prodigiosa voz
canten la historia de la madre Gea
y el estrellado Urano
que amoroso la rodea
cuéntenle como nacieron los ríos,
el mar y sus olas agitadas;
hablen de los verdes bosques,
y las ninfas que los pueblan
alaben con su canto primero
las gestas de los antiguos,
reciten las normas y costumbres
que salieron del sueño de los sabios
háganle aprender del pasado
celebrar el presente
y labrar el futuro;
Tengan piedad del iluso
porque en ustedes cree;
no disfracen mentira con verdad.
Que cuando éste camine por el mundo
sea respetado como sabio;
si alguna vez, víctima del destino
el corazón del poeta es desgarrado,
si su alma afligida se consume,
!entonen la melodía inmortal !
dejen volar su deliciosa voz
hagan surgir su delicado canto,
formen alegres coros
ustedes que no saben de dolores
inviten a los hombres a sus fiestas
regocijen el corazón de las mujeres
entonen las hermosas canciones nuevas
que sus australes discípulas componen;
dejen que los amorosos vientos
las conduzcan por todo el hemisferio.
! Canten !
pero sobre todo
celebren el amor
al comienzo y final de cada canto.
prontas al nacimiento de un poeta
coronen su frente con laurel florido
una gota de miel
coloquen en su lengua
para que de su boca fluyan
sólo palabras dulces;
! Dancen, musas !
con el delicados roce de sus pies
acaricien la orilla de la fuente
siempre viva en que el poeta
cada mañana bebe
el agua fresca;
iluminen su mirada
con violáceos destellos;
pongan en los oídos del neonato
historias de los dioses y su estirpe
que dieron a los hombres sólo bienes.
Con prodigiosa voz
canten la historia de la madre Gea
y el estrellado Urano
que amoroso la rodea
cuéntenle como nacieron los ríos,
el mar y sus olas agitadas;
hablen de los verdes bosques,
y las ninfas que los pueblan
alaben con su canto primero
las gestas de los antiguos,
reciten las normas y costumbres
que salieron del sueño de los sabios
háganle aprender del pasado
celebrar el presente
y labrar el futuro;
Tengan piedad del iluso
porque en ustedes cree;
no disfracen mentira con verdad.
Que cuando éste camine por el mundo
sea respetado como sabio;
si alguna vez, víctima del destino
el corazón del poeta es desgarrado,
si su alma afligida se consume,
!entonen la melodía inmortal !
dejen volar su deliciosa voz
hagan surgir su delicado canto,
formen alegres coros
ustedes que no saben de dolores
inviten a los hombres a sus fiestas
regocijen el corazón de las mujeres
entonen las hermosas canciones nuevas
que sus australes discípulas componen;
dejen que los amorosos vientos
las conduzcan por todo el hemisferio.
! Canten !
pero sobre todo
celebren el amor
al comienzo y final de cada canto.