german.maretto
Poeta recién llegado
Llueve sin prisa.
Los maestros de la eternidad
meditan y se confunden.
Se confunden otra vez
pero la secuencia es finita.
De las cenizas del vacío
surge un ángel.
Tiene sus alas enrojecidas.
Ha perdido medio corazón.
Recuerdo aquel momento
y considero que fue mejor
habértelo ocultado hasta hoy.
No soy tan cristalino
como llegaste a creer
y quizás la desconfianza
sea lo que te salvó de mí.
Usé medio corazón
para atravesar la eternidad y,
como mejor me salió,
con la otra mitad te amé,
que es la que ahora te dejo.
Se apresura la lluvia.
han venido a buscarme.
Los maestros de la eternidad
meditan y se confunden.
Se confunden otra vez
pero la secuencia es finita.
De las cenizas del vacío
surge un ángel.
Tiene sus alas enrojecidas.
Ha perdido medio corazón.
Recuerdo aquel momento
y considero que fue mejor
habértelo ocultado hasta hoy.
No soy tan cristalino
como llegaste a creer
y quizás la desconfianza
sea lo que te salvó de mí.
Usé medio corazón
para atravesar la eternidad y,
como mejor me salió,
con la otra mitad te amé,
que es la que ahora te dejo.
Se apresura la lluvia.
han venido a buscarme.
::