Tus entrañas en mis sueños

Passiline

Poeta recién llegado
Anochecido mi espacio
Un viento frió me rozo,
Me levanto
Para decirme que tu cuerpo se asomaba,
Tal estrella brillante, Te sentí cerca,
Y mis sentimientos fueron ahondando,
Me sentí en el paraíso perdido,
La lumbre de nuestro encuentro
Un lugar inerte de males ilumino,
La locura domino nuestros torrentes mas secretos,
Y yo aun sin saber que sucedería,
Venias disipando lujuria,
Hipnotizando mi sensualidad,
Tú sentir, tu fuerza, tu alma,
Silencio en tus ojos
Pero tumbando fuerte mi sentir,
Como aun tumba tu belleza innombrable,
Haciendo descubrir en tu desnudez la suavidad de una roca,
Y el iluminar de una vela apagada,
Tu mano plena y tersa rozaba junto al viento mi cuerpo,
Y al posarse la brisa y la lluvia en mi ventana
La noche fue penetrándome hasta el alma
Desplegando luz y vida,
Sumiendo en mi corazón a tu tenue alma,
Escudriñando mí ser profundo,
Entrelazando mis raíces con tus entrañas, en un solo camino,
Renovando mis huellas,
En la penumbra de la noche,
Me dominabas hostilmente.
El viento entre murmullos de ternura
Recobraba contigo ese dulce movimiento,
Arrojando el temor a un rincón abandonado,
Me hiciste perder mi descomunal aliento,
Y aun así me diste el elixir de fuego y lujuria,
Dándome de nuevo esa imagen de locura divina,
Renovando toda mi hermosura,
Como excelsa joya con suprema gracia,
Volviéndonos los únicos protagonistas
De este momento radiante,
Haciendo que renaciera la belleza cautiva,
Y que resucitara con tiernas ansias la pasión y la lujuria,
Dando lugar a tocar tu piel nuevamente, suave, bella,
Y sentí como hermoseaba tu pureza dentro de mi cuerpo,
Haciendo desbordar en ti mis versos,
Y al mismo tiempo sintiendo como el viento descomunal
Me llevaba con el muy lejos de aquí,
Entre una nueva luz de vida.
Nunca mas me llevo de vuelta contigo,
Solo recuerdos profundos,
Hondos sentires como aquella noche,
Recuerdos suaves, blancos, profundos,
Reflejado en mis sueños,
Con mágica y espontánea entereza,
Matizando alegría contagiosa para gozar,
Mi alma vibra y mi corazón se acelera,
Con cada recuerdo de caricia es nuevamente intensa,
Tersa y verdadera,
Como si todo hubiese sido real.
 
Anochecido mi espacio
Un viento frió me rozo,
Me levanto
Para decirme que tu cuerpo se asomaba,
Tal estrella brillante, Te sentí cerca,
Y mis sentimientos fueron ahondando,
Me sentí en el paraíso perdido,
La lumbre de nuestro encuentro
Un lugar inerte de males ilumino,
La locura domino nuestros torrentes mas secretos,
Y yo aun sin saber que sucedería,
Venias disipando lujuria,
Hipnotizando mi sensualidad,
Tú sentir, tu fuerza, tu alma,
Silencio en tus ojos
Pero tumbando fuerte mi sentir,
Como aun tumba tu belleza innombrable,
Haciendo descubrir en tu desnudez la suavidad de una roca,
Y el iluminar de una vela apagada,
Tu mano plena y tersa rozaba junto al viento mi cuerpo,
Y al posarse la brisa y la lluvia en mi ventana
La noche fue penetrándome hasta el alma
Desplegando luz y vida,
Sumiendo en mi corazón a tu tenue alma,
Escudriñando mí ser profundo,
Entrelazando mis raíces con tus entrañas, en un solo camino,
Renovando mis huellas,
En la penumbra de la noche,
Me dominabas hostilmente.
El viento entre murmullos de ternura
Recobraba contigo ese dulce movimiento,
Arrojando el temor a un rincón abandonado,
Me hiciste perder mi descomunal aliento,
Y aun así me diste el elixir de fuego y lujuria,
Dándome de nuevo esa imagen de locura divina,
Renovando toda mi hermosura,
Como excelsa joya con suprema gracia,
Volviéndonos los únicos protagonistas
De este momento radiante,
Haciendo que renaciera la belleza cautiva,
Y que resucitara con tiernas ansias la pasión y la lujuria,
Dando lugar a tocar tu piel nuevamente, suave, bella,
Y sentí como hermoseaba tu pureza dentro de mi cuerpo,
Haciendo desbordar en ti mis versos,
Y al mismo tiempo sintiendo como el viento descomunal
Me llevaba con el muy lejos de aquí,
Entre una nueva luz de vida.
Nunca mas me llevo de vuelta contigo,
Solo recuerdos profundos,
Hondos sentires como aquella noche,
Recuerdos suaves, blancos, profundos,
Reflejado en mis sueños,
Con mágica y espontánea entereza,
Matizando alegría contagiosa para gozar,
Mi alma vibra y mi corazón se acelera,
Con cada recuerdo de caricia es nuevamente intensa,
Tersa y verdadera,
Como si todo hubiese sido real.


¡Wow! ¡Que poema tan lleno de pasión! La explosión de las hormonas se hicieron recuerdo y luego versos. La felicito.
 

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