marton
Poeta reconocido en el portal
Desde el pozo del silencio brotarán oscuras alas,
desplegándose furiosas, sobre la sentina daga.
Manojo de jazmines, mustios de esperanzas,
aguardan en mis manos, marchitos, como el alma.
Se eclipsa el horizonte, se oscurecen mis mañanas,
Se va perdiendo tu amor, entre la brisa lejana.
El susurro de tu voz se va apagando de a poco,
ya no me quieres, es cierto, me lo dijeron tus ojos.
No me das de tu huerto ni la mies, ni la cebada,
ni la fruta de tu vientre, ni la fuerza de tu savia.
Y aunque mates la ilusión, alimentándola de olvido,
el recuerdo de tu amor seguirá por siempre vivo.
Y éste luto implacable de mis ojos henchidos,
que no paran de llorar, por haberte perdido.
Arrodillado mi corazón dormita junto a tu lecho,
solloza de dolor, ¡oh amor!, soñando tu recuerdo.
Desgarrada mi alma de ilusiones, solo queda lejanía,
de ti, sólo tengo mi tristeza al menos ¡ella es mía!.
desplegándose furiosas, sobre la sentina daga.
Manojo de jazmines, mustios de esperanzas,
aguardan en mis manos, marchitos, como el alma.
Se eclipsa el horizonte, se oscurecen mis mañanas,
Se va perdiendo tu amor, entre la brisa lejana.
El susurro de tu voz se va apagando de a poco,
ya no me quieres, es cierto, me lo dijeron tus ojos.
No me das de tu huerto ni la mies, ni la cebada,
ni la fruta de tu vientre, ni la fuerza de tu savia.
Y aunque mates la ilusión, alimentándola de olvido,
el recuerdo de tu amor seguirá por siempre vivo.
Y éste luto implacable de mis ojos henchidos,
que no paran de llorar, por haberte perdido.
Arrodillado mi corazón dormita junto a tu lecho,
solloza de dolor, ¡oh amor!, soñando tu recuerdo.
Desgarrada mi alma de ilusiones, solo queda lejanía,
de ti, sólo tengo mi tristeza al menos ¡ella es mía!.
::::