Daniela Albasini
Poeta asiduo al portal
Luciérnagas luciferinas dantescas danzan,
corazones palpitantes rojos de venganza,
turcas, apasionadas miradas,
en ciénagas de placer amordazadas.
Tiemblan los tardíos retoños otoñales,
imperceptibles respiran,
apenas sienten,
oscuros ojos de ardiente celo,
envueltos en brumas de antiguos deseos,
acechando al aceite, braman y respiran,
creciendo a la sombra de la ortiga virgen.
Un ardor arrebata las noches cautivas
y temblamos los odios de pies a cabeza,
sin sentido quedan los antiguos ecos,
que amenazan la vuelta de épicos señores.
Los tópicos entornan turbia la mirada,
yacen silentes la noche y sus culebras,
ardientes pajares y rojas pasiones,
fuegos dantescos en el universo ciego.
corazones palpitantes rojos de venganza,
turcas, apasionadas miradas,
en ciénagas de placer amordazadas.
Tiemblan los tardíos retoños otoñales,
imperceptibles respiran,
apenas sienten,
oscuros ojos de ardiente celo,
envueltos en brumas de antiguos deseos,
acechando al aceite, braman y respiran,
creciendo a la sombra de la ortiga virgen.
Un ardor arrebata las noches cautivas
y temblamos los odios de pies a cabeza,
sin sentido quedan los antiguos ecos,
que amenazan la vuelta de épicos señores.
Los tópicos entornan turbia la mirada,
yacen silentes la noche y sus culebras,
ardientes pajares y rojas pasiones,
fuegos dantescos en el universo ciego.