Juan Felipe Casas Builes
Poeta recién llegado
Ahora, no entiendo cómo te evoco sino te pienso;
como quererte si no te siento,
como me encantas sino me tocas;
y es que a veces tanto te quiero, te pienso y me encantas,
pero miento, miento porque no caes ni en mis labios,
ni en mis ojos y mucho menos en mis sueños,
miento porque de sola ilusión abren sus alas las mariposas en mis pupilas
y expandiéndolas no impiden que mienta.
Lo siento, cuanto lo siento por no besarte,
cuando como gotas de fuente madura
emergían las ganas de volar profundo en tus besos
y escuchar como la pasión de tu alma
trocaba mis deseos con tus suspiros,
lo siento por no decir todo,
alimentando mi instinto de loco enamorado,
cuando quería atrapar ese todo con mis palabras
para acicalarlo a tu aceptación, sin que lo entendieras o comprobaras,
lo siento por no intentar comprenderte
ni buscar que tu a mi lo hicieras.
No entiendo como la piedra en mi pecho,
no agrieta con tu esencia;
y no sucumbe como fruta madura a tus pies,
con la farfulla de tu ser o el alhelí que nació de tus risas;
no disuade a mí sentir, el arrumaco de tus apacibles manos,
ni el roce de tu grácil cabello a mis oídos sordos a tus embelesos.
Y es que ni sirvo para mentir,
pero, si para callar
y cuando callo, Solo disperso lo que mi boca no dice;
y cuando beso, solo modero lo que la tuya siente;
y cuando abrazo, y cuando toco, y cuando…
me sientes tan cerca,
pero hay tantas veces que estoy tan lejos. (19-06-2008)
como quererte si no te siento,
como me encantas sino me tocas;
y es que a veces tanto te quiero, te pienso y me encantas,
pero miento, miento porque no caes ni en mis labios,
ni en mis ojos y mucho menos en mis sueños,
miento porque de sola ilusión abren sus alas las mariposas en mis pupilas
y expandiéndolas no impiden que mienta.
Lo siento, cuanto lo siento por no besarte,
cuando como gotas de fuente madura
emergían las ganas de volar profundo en tus besos
y escuchar como la pasión de tu alma
trocaba mis deseos con tus suspiros,
lo siento por no decir todo,
alimentando mi instinto de loco enamorado,
cuando quería atrapar ese todo con mis palabras
para acicalarlo a tu aceptación, sin que lo entendieras o comprobaras,
lo siento por no intentar comprenderte
ni buscar que tu a mi lo hicieras.
No entiendo como la piedra en mi pecho,
no agrieta con tu esencia;
y no sucumbe como fruta madura a tus pies,
con la farfulla de tu ser o el alhelí que nació de tus risas;
no disuade a mí sentir, el arrumaco de tus apacibles manos,
ni el roce de tu grácil cabello a mis oídos sordos a tus embelesos.
Y es que ni sirvo para mentir,
pero, si para callar
y cuando callo, Solo disperso lo que mi boca no dice;
y cuando beso, solo modero lo que la tuya siente;
y cuando abrazo, y cuando toco, y cuando…
me sientes tan cerca,
pero hay tantas veces que estoy tan lejos. (19-06-2008)
Última edición: