Hades
Poeta recién llegado
Inocente criatura que me hiciste sentir bien,
Jugaste conmigo, me hiciste enloquecer,
Me miraste como a ninguno, te importo muy poco mi sentir,
Me ignoraste como a todos, mentías con tan solo sonreír.
Angelita mía que pensaste alocado, sin sentido,
Creyendo que el jugar con las personas, era sumamente divertido,
Que las personas calladas somos mediocres y nos merecemos un terrible destino,
Que no podemos hacer locuras solo por diversión, solo por capricho.
Con tus excesos y desprecios, más que a mi vida te adore,
Pero me quedo con los malos recuerdos que te hicieron fallecer,
Ahora que estas quieta me intriga tu silencio,
Tu dulzura y sencillez resaltan este momento pasajero.
En mansa paloma te haz convertido,
Con las alas rotas y las plumas desgarradas por castigo,
Te veo pálida, fría, inconsciente y sin un latido,
Te vez hermosa acostada en ese ataúd, tal como lo vi en una visión,
Tal como te lo había prometido.
Tonta fuiste al pensar, que sería uno más de tu rebaño,
Que te sería fiel, tragándome insultos y a la vez engaños,
Al creer que una navaja no quita la vida,
Al confiar que no te asfixiaría, durmiendo junto mí con mis propias manos.
Que sensual imagen de ti, grabada tengo,
Al recordar tu tibia sangre, recorrer tu cuerpo,
Al observar como dejaste ir tu alma, como expiro tu ultimo aliento,
Al palpar esa última lagrima sincera, pura y sin resentimiento.
Ansioso y feliz, como dios me siento hoy,
Pues tuve la dicha de ver, tu principio y destrucción,
Solo espero que no estés en un lugar mejor,
Pero espero que me recuerdes como tú ultimo y sincero amor.
Jugaste conmigo, me hiciste enloquecer,
Me miraste como a ninguno, te importo muy poco mi sentir,
Me ignoraste como a todos, mentías con tan solo sonreír.
Angelita mía que pensaste alocado, sin sentido,
Creyendo que el jugar con las personas, era sumamente divertido,
Que las personas calladas somos mediocres y nos merecemos un terrible destino,
Que no podemos hacer locuras solo por diversión, solo por capricho.
Con tus excesos y desprecios, más que a mi vida te adore,
Pero me quedo con los malos recuerdos que te hicieron fallecer,
Ahora que estas quieta me intriga tu silencio,
Tu dulzura y sencillez resaltan este momento pasajero.
En mansa paloma te haz convertido,
Con las alas rotas y las plumas desgarradas por castigo,
Te veo pálida, fría, inconsciente y sin un latido,
Te vez hermosa acostada en ese ataúd, tal como lo vi en una visión,
Tal como te lo había prometido.
Tonta fuiste al pensar, que sería uno más de tu rebaño,
Que te sería fiel, tragándome insultos y a la vez engaños,
Al creer que una navaja no quita la vida,
Al confiar que no te asfixiaría, durmiendo junto mí con mis propias manos.
Que sensual imagen de ti, grabada tengo,
Al recordar tu tibia sangre, recorrer tu cuerpo,
Al observar como dejaste ir tu alma, como expiro tu ultimo aliento,
Al palpar esa última lagrima sincera, pura y sin resentimiento.
Ansioso y feliz, como dios me siento hoy,
Pues tuve la dicha de ver, tu principio y destrucción,
Solo espero que no estés en un lugar mejor,
Pero espero que me recuerdes como tú ultimo y sincero amor.