legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces
sin sentirlo
tú lo llevas
y te arrebata
la desesperación
de no tenerlo.
pero,
está allí:
parco,
silencioso;
como
un fantasma descalzo
caminando en el aire
de tus energías.
Otras veces
duerme
con los ojos abiertos
sobre la manta
de tu aura estelar,
para no descomponerse
al despertar.
Sí,
hay veces
que altera
su composición
gaseosa,
que despierta impetuoso
y se materializa;
te llena de placeres,
lo vives y lo sientes,
camina junto a ti.
Sí,
a veces te golpea,
te despedaza el alma
te tira,
te maltrata,
te rompe el corazón.
Y,
si al final la calma
se acurruca en tu pecho,
se duerme aquel fantasma,
te dices simplemente:
¡para una amor,
hay dos!...
sin sentirlo
tú lo llevas
y te arrebata
la desesperación
de no tenerlo.
pero,
está allí:
parco,
silencioso;
como
un fantasma descalzo
caminando en el aire
de tus energías.
Otras veces
duerme
con los ojos abiertos
sobre la manta
de tu aura estelar,
para no descomponerse
al despertar.
Sí,
hay veces
que altera
su composición
gaseosa,
que despierta impetuoso
y se materializa;
te llena de placeres,
lo vives y lo sientes,
camina junto a ti.
Sí,
a veces te golpea,
te despedaza el alma
te tira,
te maltrata,
te rompe el corazón.
Y,
si al final la calma
se acurruca en tu pecho,
se duerme aquel fantasma,
te dices simplemente:
¡para una amor,
hay dos!...
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