lauflorcita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y las añoranzas
nos despiertan de frente.
La nebulosa en vísperas de escape
y su esmero en artimañas
por desvestir disfraces
a un paso del alivio.
Es nuestra inconsciencia:
la ceguera en las pupilas
y la sobria perfección que nos inunda;
el realismo del abrazo
y los adioses
que no encuentran conjuro;
disipar las heridas,
sembrar la calma.
Nuestro aprendizaje
de ser más que un todo
en un infierno de glorias.
Desperdicios eternos
de un instante
y el peso de la vida
que nos lleva
a cuestas.
nos despiertan de frente.
La nebulosa en vísperas de escape
y su esmero en artimañas
por desvestir disfraces
a un paso del alivio.
Es nuestra inconsciencia:
la ceguera en las pupilas
y la sobria perfección que nos inunda;
el realismo del abrazo
y los adioses
que no encuentran conjuro;
disipar las heridas,
sembrar la calma.
Nuestro aprendizaje
de ser más que un todo
en un infierno de glorias.
Desperdicios eternos
de un instante
y el peso de la vida
que nos lleva
a cuestas.
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