Todo

Susana del Rosal

Poeta que considera el portal su segunda casa
En este laberinto
de memorias perdidas
dudé de mi cordura,
me ví pequeña, frágil,
y se llenó de ahogos
mi garganta.

Viajé en un remolino
y estuve en un regazo
acunada de amores
que no supe entender.

Se desplegó a mi paso
la alfombra de los tiempos
y sembré en los caminos
agrietados
semillas de sonrisas.

Calculé sin mesura
el riego de las plántulas,
y a mi paso indeciso
se doblaban sus pies.

Repartí sin contarlos
los besos que tenía,
entregué sin ahorro
el alma y corazón,
hasta enterarme un día
de que dándolo todo
me olvidé de guardarme
la razón.

Hoy contemplo en silencio
lo que dejé sembrado
y miro un laberinto
sin cosechas.

La angustia me cercena,
me oprime, me lacera,
y en mis horas de llanto,
con el peso de tanta
soledad,
tengo huecas las manos
de consuelo
porque lo he dado todo
sin pensar.

Se perdieron mis años,
se perdieron mis besos,
mis sonrisas se fueron,
sembré en un pedregal.
y estoy aquí, tendida,
con la sed del vacío,
esperando una rosa
que no florecerá.

¿Qué puedo darte ahora
para seguirte dando?...
si no te amara tanto
también te entregaría
mi laberinto.
 
En este laberinto
de memorias perdidas
dudé de mi cordura,
me ví pequeña, frágil,
y se llenó de ahogos
mi garganta.

Viajé en un remolino
y estuve en un regazo
acunada de amores
que no supe entender.

Se desplegó a mi paso
la alfombra de los tiempos
y sembré en los caminos
agrietados
semillas de sonrisas.

Calculé sin mesura
el riego de las plántulas,
y a mi paso indeciso
se doblaban sus pies.

Repartí sin contarlos
los besos que tenía,
entregué sin ahorro
el alma y corazón,
hasta enterarme un día
de que dándolo todo
me olvidé de guardarme
la razón.

Hoy contemplo en silencio
lo que dejé sembrado
y miro un laberinto
sin cosechas.

La angustia me cercena,
me oprime, me lacera,
y en mis horas de llanto,
con el peso de tanta
soledad,
tengo huecas las manos
de consuelo
porque lo he dado todo
sin pensar.

Se perdieron mis años,
se perdieron mis besos,
mis sonrisas se fueron,
sembré en un pedregal.
y estoy aquí, tendida,
con la sed del vacío,
esperando una rosa
que no florecerá.

¿Qué puedo darte ahora
para seguirte dando?...
si no te amara tanto
también te entregaría
mi laberinto.

La vida pintada en un laberinto, maravillosamente pintada por tu pluma, poeta. Es un placer desandar este camino poético que compartes....

Estrellas y aplausos para tu obra, Big abrazos para ti.
 
En este laberinto
de memorias perdidas
dudé de mi cordura,
me ví pequeña, frágil,
y se llenó de ahogos
mi garganta.

Viajé en un remolino
y estuve en un regazo
acunada de amores
que no supe entender.

Se desplegó a mi paso
la alfombra de los tiempos
y sembré en los caminos
agrietados
semillas de sonrisas.

Calculé sin mesura
el riego de las plántulas,
y a mi paso indeciso
se doblaban sus pies.

Repartí sin contarlos
los besos que tenía,
entregué sin ahorro
el alma y corazón,
hasta enterarme un día
de que dándolo todo
me olvidé de guardarme
la razón.

Hoy contemplo en silencio
lo que dejé sembrado
y miro un laberinto
sin cosechas.

La angustia me cercena,
me oprime, me lacera,
y en mis horas de llanto,
con el peso de tanta
soledad,
tengo huecas las manos
de consuelo
porque lo he dado todo
sin pensar.

Se perdieron mis años,
se perdieron mis besos,
mis sonrisas se fueron,
sembré en un pedregal.
y estoy aquí, tendida,
con la sed del vacío,
esperando una rosa
que no florecerá.

¿Qué puedo darte ahora
para seguirte dando?...
si no te amara tanto
también te entregaría
mi laberinto.

Guauuuu, se nota que sabes lo que haces al escribir; ¡¡escrito hermoso!! Un besote.
 
En este laberinto
de memorias perdidas
dudé de mi cordura,
me ví pequeña, frágil,
y se llenó de ahogos
mi garganta.

Viajé en un remolino
y estuve en un regazo
acunada de amores
que no supe entender.

Se desplegó a mi paso
la alfombra de los tiempos
y sembré en los caminos
agrietados
semillas de sonrisas.

Calculé sin mesura
el riego de las plántulas,
y a mi paso indeciso
se doblaban sus pies.

Repartí sin contarlos
los besos que tenía,
entregué sin ahorro
el alma y corazón,
hasta enterarme un día
de que dándolo todo
me olvidé de guardarme
la razón.

Hoy contemplo en silencio
lo que dejé sembrado
y miro un laberinto
sin cosechas.

La angustia me cercena,
me oprime, me lacera,
y en mis horas de llanto,
con el peso de tanta
soledad,
tengo huecas las manos
de consuelo
porque lo he dado todo
sin pensar.

Se perdieron mis años,
se perdieron mis besos,
mis sonrisas se fueron,
sembré en un pedregal.
y estoy aquí, tendida,
con la sed del vacío,
esperando una rosa
que no florecerá.

¿Qué puedo darte ahora
para seguirte dando?...
si no te amara tanto
también te entregaría
mi laberinto.

Que imagenes tan bellas Alba realmente ha lucido encantador tu poema es hermoso tu escribir y tu manera de hacer metaforas es sorprendentey todo es bello en tu poesia besos y un placer leerte.
 
Francisco Iván Pazualdo;1765045 dijo:
Que imagenes tan bellas Alba realmente ha lucido encantador tu poema es hermoso tu escribir y tu manera de hacer metaforas es sorprendentey todo es bello en tu poesia besos y un placer leerte.

Me gusta que te guste..:::sonreir1:::
 
En este laberinto
de memorias perdidas
dudé de mi cordura,
me ví pequeña, frágil,
y se llenó de ahogos
mi garganta.

Viajé en un remolino
y estuve en un regazo
acunada de amores
que no supe entender.

Se desplegó a mi paso
la alfombra de los tiempos
y sembré en los caminos
agrietados
semillas de sonrisas.

Calculé sin mesura
el riego de las plántulas,
y a mi paso indeciso
se doblaban sus pies.

Repartí sin contarlos
los besos que tenía,
entregué sin ahorro
el alma y corazón,
hasta enterarme un día
de que dándolo todo
me olvidé de guardarme
la razón.

Hoy contemplo en silencio
lo que dejé sembrado
y miro un laberinto
sin cosechas.

La angustia me cercena,
me oprime, me lacera,
y en mis horas de llanto,
con el peso de tanta
soledad,
tengo huecas las manos
de consuelo
porque lo he dado todo
sin pensar.

Se perdieron mis años,
se perdieron mis besos,
mis sonrisas se fueron,
sembré en un pedregal.
y estoy aquí, tendida,
con la sed del vacío,
esperando una rosa
que no florecerá.

¿Qué puedo darte ahora
para seguirte dando?...
si no te amara tanto
también te entregaría
mi laberinto.

HERMOSAS LETRAS AMIGA, SIEMPRE ES UN PLACER PASAR POR TU RINCON POETICO, LO CUAL ME SATISFACE PERSONALMENTE, MIS ESTRELLAS PARA TI.

SALUDOS Y BESOS
 

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