Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Herido mi ego vislumbré lo indefinible.
Sonreí al sentir que todo es fungible,
una broma, un juego, un equívoco
de aleaciones.
Cesó el temblor al palpar
en algún rincón ignoto
que nada hay que buscar,
nada que encontrar.
Al no oponer resistencia
me embargó la paz.
Por un momento,
en el vacío de mí mismo,
sin mi presencia,
sin identidad manifiesta,
estuve tan cerca...
Sonreí al sentir que todo es fungible,
una broma, un juego, un equívoco
de aleaciones.
Cesó el temblor al palpar
en algún rincón ignoto
que nada hay que buscar,
nada que encontrar.
Al no oponer resistencia
me embargó la paz.
Por un momento,
en el vacío de mí mismo,
sin mi presencia,
sin identidad manifiesta,
estuve tan cerca...