pablo_lacroix
Poeta recién llegado
Desprendo.
Miré
reflejo
perdido por aquella grieta,
grité perplejo,
sudando amándonos,
corriendo, saltando silencioso
apagado,
extraño, difuso,
irónicamente un solo ojo,
irónicamente diez soles,
dos lunas y una estrella,
un lápiz y tinta negra,
un papel y manos rotas,
miré
reflejos tenebrosos,
ocultos
tus cabellos,
mañanas sin descanso
sueños, pesadillas, temblores cínicos,
inmunes árboles huecos, huecos, sin temores,
manos,
piernas,
grietas sobre una mesa,
sin bases,
sin pisos, sin nadie,
sin pecados,
sin nosotros, foráneos ojos rojos,
no regresan, se escapan,
se alejan,
van muy lejos,
entre montañas de zafiro,
entre nubes sin ombligo .
van muy lejos,
entre escorias sonámbulas,
entre humanoides sin abrigo...
y corres,
yo sigo,
y cantas,
te atrapo,
te desvaneces,
y vuelves,
te persigo,
ya no corres,
pero duermes
y sólo ríes
siendo uno,
siendo dos,
estamos solos,
porque finges, nubes grises,
te alimentas de suaves matices,
y pintas, escribes,
y ríes, sólo callas,
como árbol hueco, de uñas rotas,
como lágrima podrida,
son los años,
son los ojos rojos,
son los temporales,
los otoños,
los temblores,
las industrias,
la vejez,
es la vida,
lo maldito,
el lobo infecundo que te corteja diariamente
y te hace decir
no más
no más
flores de otoño.
Pablo Lacroix.
Miré
reflejo
perdido por aquella grieta,
grité perplejo,
sudando amándonos,
corriendo, saltando silencioso
apagado,
extraño, difuso,
irónicamente un solo ojo,
irónicamente diez soles,
dos lunas y una estrella,
un lápiz y tinta negra,
un papel y manos rotas,
miré
reflejos tenebrosos,
ocultos
tus cabellos,
mañanas sin descanso
sueños, pesadillas, temblores cínicos,
inmunes árboles huecos, huecos, sin temores,
manos,
piernas,
grietas sobre una mesa,
sin bases,
sin pisos, sin nadie,
sin pecados,
sin nosotros, foráneos ojos rojos,
no regresan, se escapan,
se alejan,
van muy lejos,
entre montañas de zafiro,
entre nubes sin ombligo .
van muy lejos,
entre escorias sonámbulas,
entre humanoides sin abrigo...
y corres,
yo sigo,
y cantas,
te atrapo,
te desvaneces,
y vuelves,
te persigo,
ya no corres,
pero duermes
y sólo ríes
siendo uno,
siendo dos,
estamos solos,
porque finges, nubes grises,
te alimentas de suaves matices,
y pintas, escribes,
y ríes, sólo callas,
como árbol hueco, de uñas rotas,
como lágrima podrida,
son los años,
son los ojos rojos,
son los temporales,
los otoños,
los temblores,
las industrias,
la vejez,
es la vida,
lo maldito,
el lobo infecundo que te corteja diariamente
y te hace decir
no más
no más
flores de otoño.
Pablo Lacroix.
::