September 23rd, 2008
Qué triste tapizar
la herida con
falsas migajas,
como si el mundo
signifique el
laberinto oscuro,
frío y sin esperanzas,
y yo vagando con
las manos cruzadas,
insignificante en
las horas y segundos
de mi estancia.
Así pasan los días
con la puesta al alba,
cual si existieras
tú alrededor de
mi ser,
más una luz de
vida se disuelve
en la distancia,
y pierdo la fe.
Salgo a meditar,
a convencer mi conciencia
a tanto sacrificio,
a eludir el pánico y
el temor sea un amigo,
a aceptar la vida que
comienza entre agravios,
así voy caminando a
mi celda y le dejo a usted
todo un camino a sus anchas.
Suelto mis armas
para morir en cualquier
instante, destrozada mi
alma ante mis últimos
versos,
me marcho cabizbajo
al desierto, al mar abierto,
a cumplir mi condena
sabiendo que no aprecias
mi gran sentir. Adiós.
Author: Yorker
Qué triste tapizar
la herida con
falsas migajas,
como si el mundo
signifique el
laberinto oscuro,
frío y sin esperanzas,
y yo vagando con
las manos cruzadas,
insignificante en
las horas y segundos
de mi estancia.
Así pasan los días
con la puesta al alba,
cual si existieras
tú alrededor de
mi ser,
más una luz de
vida se disuelve
en la distancia,
y pierdo la fe.
Salgo a meditar,
a convencer mi conciencia
a tanto sacrificio,
a eludir el pánico y
el temor sea un amigo,
a aceptar la vida que
comienza entre agravios,
así voy caminando a
mi celda y le dejo a usted
todo un camino a sus anchas.
Suelto mis armas
para morir en cualquier
instante, destrozada mi
alma ante mis últimos
versos,
me marcho cabizbajo
al desierto, al mar abierto,
a cumplir mi condena
sabiendo que no aprecias
mi gran sentir. Adiós.
Author: Yorker