hadita
Poeta veterano en el portal
A ella
¿ A ella?
A ella la asesinaron
no le dieron muchas puñaladas,
bastó sólo una una solamente,
para atravesarle el alma.
Sangre por doquiera se veía,
como suspiros que el aire se disipa,
regada por el suelo, esparcida,
fue allí que perdió su color de vida.
¿ Y el asesino?
El no emprendió huída
quizá al unísono con el lamento de ella,
reía.
Flor pequeña que en toda su alegría
lucía tierna y sonrosada,
¿ Quién pensó que así con dolor dejaría?
Su vida entera en cada gota de sangre que vertía,
la misma que serviría
para que él, lavara su alma negra y asesina.
Un torrente de lágrimas
rodó por mi corazón.
HADITA
¿ A ella?
A ella la asesinaron
no le dieron muchas puñaladas,
bastó sólo una una solamente,
para atravesarle el alma.
Sangre por doquiera se veía,
como suspiros que el aire se disipa,
regada por el suelo, esparcida,
fue allí que perdió su color de vida.
¿ Y el asesino?
El no emprendió huída
quizá al unísono con el lamento de ella,
reía.
Flor pequeña que en toda su alegría
lucía tierna y sonrosada,
¿ Quién pensó que así con dolor dejaría?
Su vida entera en cada gota de sangre que vertía,
la misma que serviría
para que él, lavara su alma negra y asesina.
Un torrente de lágrimas
rodó por mi corazón.
HADITA