Siempre fiel me acompaña
en cada comida,
con mi eterna soledad
o con alguna buena compañía.
Blanco o moreno,
tostado o casi quemado.
En el exterior sus dibujos agrietados
marcan su crujiente forma,
y mi mano deseosa lo agarra con ansia,
arrebatando un trozo del delicado manjar,
alimento del cuerpo y del alma.
Asoma un blanco sucio
de trigo molido de mala calidad.
pero mi boca juguetona mordisquea dentro
tan necesaria delicia.
Satisfecha la sonrisa se exhibe
agradecida,
por una de las cosas
buenas de la vida,
mi trozo de pan.
en cada comida,
con mi eterna soledad
o con alguna buena compañía.
Blanco o moreno,
tostado o casi quemado.
En el exterior sus dibujos agrietados
marcan su crujiente forma,
y mi mano deseosa lo agarra con ansia,
arrebatando un trozo del delicado manjar,
alimento del cuerpo y del alma.
Asoma un blanco sucio
de trigo molido de mala calidad.
pero mi boca juguetona mordisquea dentro
tan necesaria delicia.
Satisfecha la sonrisa se exhibe
agradecida,
por una de las cosas
buenas de la vida,
mi trozo de pan.