Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te perdí un día cruzando una sombra,
esa sombra que cubre los amores,
al igual que las nubes
cubren los montes.
Era una sombra que caía
sobre nuestros corazones,
sobre nuestros corazones,
donde danza el silencio
donde nada se oye
donde nada se oye
en engañoso desorden,
se coló por la puerta de atrás
donde el sol se esconde,
y la luna, en su tímido renacer,
trabajo le costó salir de noche.
donde el sol se esconde,
y la luna, en su tímido renacer,
trabajo le costó salir de noche.
Eché de menos su blanquecina luz,
no podía ver por qué lugar, ni por dónde
desaparecías y perdí tus miradas
no podía ver por qué lugar, ni por dónde
desaparecías y perdí tus miradas
en la última línea del horizonte
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