Luis Granados González
Poeta asiduo al portal
Jugar con las notas.
Arremolinar sonidos de cuerda
y trazar destellos de prismas
y ligar corcheas con rimas
y anudar los hilos del pentagrama.
Fundir los sonidos en una sinfonía
de instrumentos, luces y aplausos.
Entrelazar los dedos sobre las teclas
del negro piano de cola de caballo,
los soles con los síes,
las blancas con las bemoles.
Desunir los nudos de las gargantas
y tatarear las nanas de la infancia
temprano, al alba, enamorada
con tu dulce voz que acaricia
el alma.
Arremolinar sonidos de cuerda
y trazar destellos de prismas
y ligar corcheas con rimas
y anudar los hilos del pentagrama.
Fundir los sonidos en una sinfonía
de instrumentos, luces y aplausos.
Entrelazar los dedos sobre las teclas
del negro piano de cola de caballo,
los soles con los síes,
las blancas con las bemoles.
Desunir los nudos de las gargantas
y tatarear las nanas de la infancia
temprano, al alba, enamorada
con tu dulce voz que acaricia
el alma.