tintaseka
Poeta asiduo al portal
Me prestaste una fábrica de sueños,
que ni en feriados me dejaste usar,
Le diste la mano a esta costumbre,
de una lumbre que no quisiste mirar.
Le robaste tantos besos como pudiste
a nuestro silencio por no querer hablar,
te emborrachaste de lo que nunca viste,
solo de lo que siempre quisiste escuchar.
Ahora somos lo que somos desde lejos,
solo por comentarios y casualidad
que ni en feriados me dejaste usar,
Le diste la mano a esta costumbre,
de una lumbre que no quisiste mirar.
Le robaste tantos besos como pudiste
a nuestro silencio por no querer hablar,
te emborrachaste de lo que nunca viste,
solo de lo que siempre quisiste escuchar.
Ahora somos lo que somos desde lejos,
solo por comentarios y casualidad