ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desafíos y pequeñeces
Aplastado por el cielo
del calor de este verano
camina sobre baldosas
sin pisar líneas prohibidas
en meticulosa búsqueda
de algún premio consuelo
a la prueba de destreza
impuesta tras los fracasos
de exámenes de existencia.
Los sueños, por si acaso
ya están domesticados,
tiran con poca fuerza
tal vez adormecidos
por murmullos de oficina
o, como en este instante,
por los ruidos de la calle.
Entre tribulaciones
y algún despiste fugaz
no puede evitar la raya
que pisa ya resignado:
otra derrota pequeña
en los pequeños caminos
hacia horizontes estrechos
al alcance de la mano...
Aplastado por el cielo
del calor de este verano
camina sobre baldosas
sin pisar líneas prohibidas
en meticulosa búsqueda
de algún premio consuelo
a la prueba de destreza
impuesta tras los fracasos
de exámenes de existencia.
Los sueños, por si acaso
ya están domesticados,
tiran con poca fuerza
tal vez adormecidos
por murmullos de oficina
o, como en este instante,
por los ruidos de la calle.
Entre tribulaciones
y algún despiste fugaz
no puede evitar la raya
que pisa ya resignado:
otra derrota pequeña
en los pequeños caminos
hacia horizontes estrechos
al alcance de la mano...
Última edición: