Javi C.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Duerme el crepúsculo. Un solo rayo de sol derrite los témpanos de hielo
del ayer; amanece, brilla, junto al alba, con todo su esplendor,
el eterno presente que nunca durmió. Refulge un solo rayo, el del amor.
Rosa de mi jardín
otrora inclinada, marchita, te yergues altiva,
aquí, ahora, ante mi mirada.
Te muestras, desnuda, cual eres, flor hermosa.
La raíz de tu sonrisa rocía de caricias mis párpados,
empaña mis espinas con notas de una sinfonía cómplice,
antes esquiva, cautiva, ahora sublime, gozosa.
Rosa de mi jardín
me susurras al oído:
soy tu dueño y señor, eres mi ocaso y aurora,
juntos haremos del amor el único guión de nuestras vidas.
Eres para mí, dueña de mi segura inseguridad.
Eres para mí diosa, creadora, dadora de la vida.
Yo soy fruto de tu entrega, total, verdadera.
Te debo todo lo que soy. Te escribo esto a mi manera,
sincera, honesta, en versos de tu humilde poeta.
Diremos con nuestros ojos aquello que no tiene nombre,
con la tinta de tu ser, de mi ser, serás mujer, seré hombre.
Gracias te doy por todo lo que recibí, todo lo que me entregas;
siempre, siempre, te amaré, te querré
mi vida.
Rosa
de mi jardín,
dorada.
del ayer; amanece, brilla, junto al alba, con todo su esplendor,
el eterno presente que nunca durmió. Refulge un solo rayo, el del amor.
Rosa de mi jardín
otrora inclinada, marchita, te yergues altiva,
aquí, ahora, ante mi mirada.
Te muestras, desnuda, cual eres, flor hermosa.
La raíz de tu sonrisa rocía de caricias mis párpados,
empaña mis espinas con notas de una sinfonía cómplice,
antes esquiva, cautiva, ahora sublime, gozosa.
Rosa de mi jardín
me susurras al oído:
soy tu dueño y señor, eres mi ocaso y aurora,
juntos haremos del amor el único guión de nuestras vidas.
Eres para mí, dueña de mi segura inseguridad.
Eres para mí diosa, creadora, dadora de la vida.
Yo soy fruto de tu entrega, total, verdadera.
Te debo todo lo que soy. Te escribo esto a mi manera,
sincera, honesta, en versos de tu humilde poeta.
Diremos con nuestros ojos aquello que no tiene nombre,
con la tinta de tu ser, de mi ser, serás mujer, seré hombre.
Gracias te doy por todo lo que recibí, todo lo que me entregas;
siempre, siempre, te amaré, te querré
mi vida.
Rosa
de mi jardín,
dorada.
(este poema es una adaptación de otro que publiqué con el título la rosa de mi jardín (herejía) con un transfondo totalmente diferente a este, dedicado a mi mujer, al amor de mi vida, Pauli).
:mudo me dejaste sister ante tus palabras...no creo merecer tanto halago...gusto el mío, siempre, amiga...besos miles::
::::
::.
::...no dijo nada....lloró de la emoción a través del móvil o celular como dicen nuestros compañeros hispanoamericanos...vaya! me tiraste de la lengua::
::...bueno tu motero te tiene a ti una poetisa...quiero saberlo todito...lo sabe él? ::
::.....no te escribirá poemas, pero te monta en moto, guauuuu....eso es también poesía.....melena al viento, agarraditos...shhhhh jajjajjja....ya ves amiga todos tenemos nuestro corazoncito