Daniel Espinosa
Poeta adicto al portal
Acantilados... los besos,
sí... guardados por tantas, tantas horas,
rompes el miedo sigiloso con tus brazos,
rompes el alma con tu voz,
-Y la noche en dos se ha convertido-
Amo esa noche... que brilla en tus pupilas,
esos gestos: tu cara haciendo mimos,
amo esa boca tan fresca, enardecida...
amo ese cuerpo, que sé, es sólo mío...
Esa luz que condena a seguir mirando...
esa ternura de envolverte en mis brazos,
de proteger tus miedos... del sol que está avanzando...
En la noche silenciosa que florece,
mi cuerpo,
mi alma desahogada,
deja entrar
por los montes:
TU SOL DE CADA NOCHE...
sí... guardados por tantas, tantas horas,
rompes el miedo sigiloso con tus brazos,
rompes el alma con tu voz,
-Y la noche en dos se ha convertido-
Amo esa noche... que brilla en tus pupilas,
esos gestos: tu cara haciendo mimos,
amo esa boca tan fresca, enardecida...
amo ese cuerpo, que sé, es sólo mío...
Esa luz que condena a seguir mirando...
esa ternura de envolverte en mis brazos,
de proteger tus miedos... del sol que está avanzando...
En la noche silenciosa que florece,
mi cuerpo,
mi alma desahogada,
deja entrar
por los montes:
TU SOL DE CADA NOCHE...