jemrog
Poeta asiduo al portal
La armónica destiñe el viento,
su sonido embriaga, adormece, duele
y el silencio ahoga.
Piedras oscuras lloran al sol, irritos de
luz; anochece y la luna abre su manto,
complace el sollozo.
El tiempo transcurre en el oráculo,
dueño de todo, instante de nada;
anochece y el mañana es otro día.
El bosque hipnotiza, el verde canta.
su conjunto es savia. Anoche, el
hombre danza y el dinero degrada.
Arpegios nacen, acordes mueren,
el cielo lúgubre logra el milagro.
Vida y muerte; plegaria silente.
Sacos y corbatas asquean el aire;
lo corrupto apesta, política, arte
consumado. Anochece en el día;
Maquiavelo pide censura.
Laberintos mentales sofocan,
difícil no perderse.
Los mapas en la mente son áridos;
anochece, el premio es el
equilibrio.
Utópico, propio de lo ficticio.
encadenado a cimientos reales;
todo anochece, todo se rehace.
Surreal, entre luces tenues
la razón armoniza lo impensable.
su sonido embriaga, adormece, duele
y el silencio ahoga.
Piedras oscuras lloran al sol, irritos de
luz; anochece y la luna abre su manto,
complace el sollozo.
El tiempo transcurre en el oráculo,
dueño de todo, instante de nada;
anochece y el mañana es otro día.
El bosque hipnotiza, el verde canta.
su conjunto es savia. Anoche, el
hombre danza y el dinero degrada.
Arpegios nacen, acordes mueren,
el cielo lúgubre logra el milagro.
Vida y muerte; plegaria silente.
Sacos y corbatas asquean el aire;
lo corrupto apesta, política, arte
consumado. Anochece en el día;
Maquiavelo pide censura.
Laberintos mentales sofocan,
difícil no perderse.
Los mapas en la mente son áridos;
anochece, el premio es el
equilibrio.
Utópico, propio de lo ficticio.
encadenado a cimientos reales;
todo anochece, todo se rehace.
Surreal, entre luces tenues
la razón armoniza lo impensable.
::::
::