gaston ariel
Poeta recién llegado
Volver a soñar
Cuando la oscuridad reina
y La Luna despliega la dulzura del sol.
Cuando el rocío lo calma todo
con la calidez de un suspiro.
Cuando la soledad puebla todos los umbrales
y ya el silencio es lo vivo
Tú posas la cabeza en la almohada
y cierras los ojos;
oscureciendo el reflejo del alma
para dejar desvanecer la conciencia
Entonces,
Antes de que ello pase, lo pasa todo.
Crees y quieres dormir,
sin siquiera saber si despertaras
La paz recorre tu cuerpo
y este, sumiso entregado al calor de sus brazos,
La conciencia poco a poco se desvanece,
confundida entre las estrellas
allí, es cuando te entregas a lo que podría ser un sueño eterno
Allí nada importa,
Allí vive el niño que llevas dentro
y ya nada importa
y sueñas,
sueñas, sueñas;
porque cuando duermes sueñas
y cuando sueñas vuelves a ser un niño
Cuando la oscuridad reina
y La Luna despliega la dulzura del sol.
Cuando el rocío lo calma todo
con la calidez de un suspiro.
Cuando la soledad puebla todos los umbrales
y ya el silencio es lo vivo
Tú posas la cabeza en la almohada
y cierras los ojos;
oscureciendo el reflejo del alma
para dejar desvanecer la conciencia
Entonces,
Antes de que ello pase, lo pasa todo.
Crees y quieres dormir,
sin siquiera saber si despertaras
La paz recorre tu cuerpo
y este, sumiso entregado al calor de sus brazos,
La conciencia poco a poco se desvanece,
confundida entre las estrellas
allí, es cuando te entregas a lo que podría ser un sueño eterno
Allí nada importa,
Allí vive el niño que llevas dentro
y ya nada importa
y sueñas,
sueñas, sueñas;
porque cuando duermes sueñas
y cuando sueñas vuelves a ser un niño