Somos tan amigos como los abrazos tibios
y tan deseosos confesos
que desandamos los oscuros suburbios
como caminantes tiesos
Andamos ecuánimes y turbios
detrás de los románticos excesos
buscando los sublimes disturbios
esos que en nuestras bocas se llaman besos
Vamos andando privilegiados
por la vereda de las tiernas caricias
de la mano y con roces provocados
que del amor hacen albricias
Por brisa y marea extasiados
trasnochamos nuestras noches con codicias
y ardemos en el calor de cuerpos afiebrados
como internados en el hospital de las delicias
Somos tan amigos, de la palabra nocturna
de la luna, de los rayos y centellas
que en nuestra hoguera taciturna
se queman paganas y plebeyas
Por la simpleza de amistades eternas
y la locura de amarnos bajo estrellas
nuestras vidas subalternas
se ven perfectamente bellas
Y ahí estamos, los dos tan asociados
en esta historia amnistiada
de primaveras ataviados
de luna nueva, tan plateada
Y de tan amigos embanderados
de este amor, cordura exiliada
somos corazones exonerados
en una amistad privilegiada