sergiochez
Poeta fiel al portal
Imagínate tu cuerpo desnudo
desplazándose en la penumbra de tu cuarto,
muy lentamente,
las cortinas que describen un vaivén
frente al ventanal que regala una vista del mar nocturno
blanqueado por una luna redonda y gigante frente a tus ojos,
que recorren la costa plateada de dunas
semejantes a tu cuerpo cálido...
Imagínate que una brisa
te sorprende al pasar a tu lado erizando tu piel tersa y suave,
sabes que vendré y tu corazón vuelve a palpitar,
la sensación de mí presencia trae a tu mente recuerdos
de alguna noche mágica sobre la arena,
cubiertos de espuma ante el mar inmenso y silencioso...
sabes que vendré...
me sientes llegar...
estoy en tu portal,
dos copas se dibujan en la oscuridad,
entre el silencio y la penumbra,
imagínate beber de mis manos el cáliz del amor,
pero aún no nos tocamos,
solo el perfume de nuestros cuerpos se entrelazan
llenando de deseos la habitación...
te ruego silencio,
ni una palabra quebrará la armonía de la noche...
La alfombra blanca cosquillea tus píes
y caes como pétalos de rosa sobre ella invitándome a amarte,
beso tus píes lentamente y crece la tensión,
la copa de mí mano se vierte sobre tu vientre
y se desliza sobre la alfombra...
mientras mí boca bebe de a pequeños sorbos
el néctar de tu piel hasta agotar cada gota...
Pero solo debes imaginarlo....
desplazándose en la penumbra de tu cuarto,
muy lentamente,
las cortinas que describen un vaivén
frente al ventanal que regala una vista del mar nocturno
blanqueado por una luna redonda y gigante frente a tus ojos,
que recorren la costa plateada de dunas
semejantes a tu cuerpo cálido...
Imagínate que una brisa
te sorprende al pasar a tu lado erizando tu piel tersa y suave,
sabes que vendré y tu corazón vuelve a palpitar,
la sensación de mí presencia trae a tu mente recuerdos
de alguna noche mágica sobre la arena,
cubiertos de espuma ante el mar inmenso y silencioso...
sabes que vendré...
me sientes llegar...
estoy en tu portal,
dos copas se dibujan en la oscuridad,
entre el silencio y la penumbra,
imagínate beber de mis manos el cáliz del amor,
pero aún no nos tocamos,
solo el perfume de nuestros cuerpos se entrelazan
llenando de deseos la habitación...
te ruego silencio,
ni una palabra quebrará la armonía de la noche...
La alfombra blanca cosquillea tus píes
y caes como pétalos de rosa sobre ella invitándome a amarte,
beso tus píes lentamente y crece la tensión,
la copa de mí mano se vierte sobre tu vientre
y se desliza sobre la alfombra...
mientras mí boca bebe de a pequeños sorbos
el néctar de tu piel hasta agotar cada gota...
Pero solo debes imaginarlo....