Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Al lado de su cuerpo
siento la masa fría de la lluvia,
y la noche conmigo en el sudor eterno,
premonición de la belleza distante,
también del corazón,
se escribe la propia vida
ante esa imagen
brillante entre la bruma.
Hablamos impacientes,
con una sensación relente
que disfraza la mayor parte del instinto,
por esta razón mientras llueve
se oculta repentinamente,
el deseo disminuye
y se empareja con la melodía
de una canción que suena en algún lado.
Entre el viento tranquilo
oigo su voz y siento
la humedad de su cuerpo empapado,
temblando bajo la lluvia,
en su piel las gotas se deslizan lentamente,
sin la visibilidad del sol en los brazos
nos cubrimos de nostalgia,
demasiados cosas,
el tiempo vuela indiferente,
hablamos sobre la vida,
mientras expira la noche lentamente.
siento la masa fría de la lluvia,
y la noche conmigo en el sudor eterno,
premonición de la belleza distante,
también del corazón,
se escribe la propia vida
ante esa imagen
brillante entre la bruma.
Hablamos impacientes,
con una sensación relente
que disfraza la mayor parte del instinto,
por esta razón mientras llueve
se oculta repentinamente,
el deseo disminuye
y se empareja con la melodía
de una canción que suena en algún lado.
Entre el viento tranquilo
oigo su voz y siento
la humedad de su cuerpo empapado,
temblando bajo la lluvia,
en su piel las gotas se deslizan lentamente,
sin la visibilidad del sol en los brazos
nos cubrimos de nostalgia,
demasiados cosas,
el tiempo vuela indiferente,
hablamos sobre la vida,
mientras expira la noche lentamente.
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