HADA NOCTURNA
Poeta fiel al portal
En esta ciudad,
de contaminada prosperidad,
donde automóviles se alimentan
de perros, gatos y ancianos
y brotan cruces como antes milpas
que sólo el día de los difuntos
la gente nota.
En esta ciudad
en que las siete es hora de orar
por la salvación de nuestras almas
y bolsillos, de pedir protección
ante el acoso criminal
de delincuentes y policías
que son lo mismo.
En esta ciudad,
iluminada pero fría
cielos de polución al amanecer
en las tardes lluvia ácida
y luces de neón cada noche.
Con ruido, siempre ruido
enervando los corazones.
En esta ciudad,
de origen mítico y globalizado
futuro, de edificios lápidantes
cimentados sobre los huesos
de sus muertos,
los del yugo colonizador
y de los aquelarres
independentista y revolucionarios,
los de genocidios estudiantiles,
los de la miseria
misoginia y represión constantes.
Aquí, donde macabros funcionarios
comercian con la desesperanza
y hambre de nuestros indios,
abaratando su dignidad
con la leyenda:
Mexican souvenirs.
Aquí donde las niñas provincianas
desfloran su virginidad
y los hijos del desamor
duermen como ratas en coladeras.
Ciudad, bella y trágica como diva.
Donde deambulan aturdidas
las magras ilusiones de su juventud
la furia sometida de sus mujeres
el manso desahucio de los ancianos
y los sueños aún perennes
de sus Ángeles-niños.
Aquí donde el arte
Se respira en cada calle,
plaza o túnel del subterráneo
ciudad museo,
ciudad fiesta canto y flor,
ciudad de alebrijes y judas,
collage de arquitecturas,
ciudad musa conspiradora
semillero de poetas
compositores y guerrilleros.
En esta ciudad,
donde todo pasa
sin que pase nada
para alterar la consigna
cotidiana de ganar a toda costa,
de matar o morir
hasta por un asiento en el colectivo
o la butaca del partido del fútbol.
Aquí, donde gobierna
el estruendo siniestro de la risa
de sus políticos verdugos,
donde los suicidios
y los ejecutados
se subsidian con la corrupción
de Presientes que en cada elección
uniforman con otro color
¡El negro de su corazón!
En esta ciudad, con alma de lago
y herencia cósmica
de una raza guerrera
(casi en extinción)
Yo mujer luna- jaguar
sufro, aprendo, me destrozo
y reconstruyo. Trabajo, genero
y procuro. vivir amar
alimentar galaxias e ilusiones
apaciguar llantos
o copular igualdades.
Defender y luchar en lo que creo,
con el viento de mi voz
Y mis manos de cincel.
Buscando a Dios en cada esquina
para sentirme en paz
justo en medio del tornado.
de contaminada prosperidad,
donde automóviles se alimentan
de perros, gatos y ancianos
y brotan cruces como antes milpas
que sólo el día de los difuntos
la gente nota.
En esta ciudad
en que las siete es hora de orar
por la salvación de nuestras almas
y bolsillos, de pedir protección
ante el acoso criminal
de delincuentes y policías
que son lo mismo.
En esta ciudad,
iluminada pero fría
cielos de polución al amanecer
en las tardes lluvia ácida
y luces de neón cada noche.
Con ruido, siempre ruido
enervando los corazones.
En esta ciudad,
de origen mítico y globalizado
futuro, de edificios lápidantes
cimentados sobre los huesos
de sus muertos,
los del yugo colonizador
y de los aquelarres
independentista y revolucionarios,
los de genocidios estudiantiles,
los de la miseria
misoginia y represión constantes.
Aquí, donde macabros funcionarios
comercian con la desesperanza
y hambre de nuestros indios,
abaratando su dignidad
con la leyenda:
Mexican souvenirs.
Aquí donde las niñas provincianas
desfloran su virginidad
y los hijos del desamor
duermen como ratas en coladeras.
Ciudad, bella y trágica como diva.
Donde deambulan aturdidas
las magras ilusiones de su juventud
la furia sometida de sus mujeres
el manso desahucio de los ancianos
y los sueños aún perennes
de sus Ángeles-niños.
Aquí donde el arte
Se respira en cada calle,
plaza o túnel del subterráneo
ciudad museo,
ciudad fiesta canto y flor,
ciudad de alebrijes y judas,
collage de arquitecturas,
ciudad musa conspiradora
semillero de poetas
compositores y guerrilleros.
En esta ciudad,
donde todo pasa
sin que pase nada
para alterar la consigna
cotidiana de ganar a toda costa,
de matar o morir
hasta por un asiento en el colectivo
o la butaca del partido del fútbol.
Aquí, donde gobierna
el estruendo siniestro de la risa
de sus políticos verdugos,
donde los suicidios
y los ejecutados
se subsidian con la corrupción
de Presientes que en cada elección
uniforman con otro color
¡El negro de su corazón!
En esta ciudad, con alma de lago
y herencia cósmica
de una raza guerrera
(casi en extinción)
Yo mujer luna- jaguar
sufro, aprendo, me destrozo
y reconstruyo. Trabajo, genero
y procuro. vivir amar
alimentar galaxias e ilusiones
apaciguar llantos
o copular igualdades.
Defender y luchar en lo que creo,
con el viento de mi voz
Y mis manos de cincel.
Buscando a Dios en cada esquina
para sentirme en paz
justo en medio del tornado.
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