K-rolissa
Poeta reconocido en el portal
Piélagos de barro escondidos
en la esquina abrupta
de esta distancia maldita
al despertar.
Paraísos se sal,
bajo la lumbre
de mis manos taciturnas.
Ha estallado de nuevo
en el misterio de otros ojos
el gris andar del tiempo.
Sonatas varadas multiplicándose
en el cofre de recuerdos.
Asesinos por naturaleza
hacedores de mis lunas,
duendes crueles que se roban
los últimos días
de otro negro calendario.
Descalzas se arrodillan
hoy las palabras de marfil
trocando los huesos
por metal amancillado
rojo al vivo de nuestro
silencio tuerto.
Y saltan clandestinas
las horas entre el corredor
de la mansión de islas verdes
hacia la media tarde.
Extrañando al caleidoscopio
de las esfinges que inmemoriales
duermen entre brazos de helechos
esperando al destino
que se le ha de presentar
colorido de letras
cayéndosele en pedazos
aquí perdido
entre el desván de mis esperas.
en la esquina abrupta
de esta distancia maldita
al despertar.
Paraísos se sal,
bajo la lumbre
de mis manos taciturnas.
Ha estallado de nuevo
en el misterio de otros ojos
el gris andar del tiempo.
Sonatas varadas multiplicándose
en el cofre de recuerdos.
Asesinos por naturaleza
hacedores de mis lunas,
duendes crueles que se roban
los últimos días
de otro negro calendario.
Descalzas se arrodillan
hoy las palabras de marfil
trocando los huesos
por metal amancillado
rojo al vivo de nuestro
silencio tuerto.
Y saltan clandestinas
las horas entre el corredor
de la mansión de islas verdes
hacia la media tarde.
Extrañando al caleidoscopio
de las esfinges que inmemoriales
duermen entre brazos de helechos
esperando al destino
que se le ha de presentar
colorido de letras
cayéndosele en pedazos
aquí perdido
entre el desván de mis esperas.
::