vampirasadik
Poeta recién llegado
Escribiré cartas de lo profundo del averno
Recordando aquellas noches en que anhelábamos el cielo,
amor, en mi espera escribe con rama de sauce,
blasfemidades en la arena, y mil símbolos
que sirvan a alquimistas que me acompañen en mi regreso.
corta cada flor del verde prado,
Y por cada hora derrama un pétalo,
Para cuando vuelva hundir en ellos tu cuerpo
Y enredar tus cabellos en el jardín ya marchito.
Recuérdame lo hermosa que fue la luz,
Pues la terca oscuridad carcome la lógica sobrante;
La desesperación se consume con roncos gemidos
Que se pierden entre sordos pasos.
Extraño cobijarme entre tus brazos.
Tocar las espinas a través de tus dedos
Y encontrarme al tocar tu cuerpo
Y antes de mi partida despídeme con un te quiero,
Que solo tú, blanca dama, eres capaz de que soporte el suplicio.
Me carcomen las horas en las que tú tersa piel
Y tus manantiales de rubíes se escapan de mi boca.
Ven aquí, y toma mi alma,
que mi cuerpo falleció en la promesa de otra vida
si tan solo un beso tuyo lograra revivir la pasión desvanecida.
Cumple mis bucólicos deseos.
Permíteme un segundo en el lecho de tus brazos.
Preguntas donde estoy, y tus lagrimas no cesan de caer,
si tan solo, supieras que estoy aquí a tu lado
Deseosa, de tomarte entre mis brazos, y besarte..
y besarte..
Recordando aquellas noches en que anhelábamos el cielo,
amor, en mi espera escribe con rama de sauce,
blasfemidades en la arena, y mil símbolos
que sirvan a alquimistas que me acompañen en mi regreso.
corta cada flor del verde prado,
Y por cada hora derrama un pétalo,
Para cuando vuelva hundir en ellos tu cuerpo
Y enredar tus cabellos en el jardín ya marchito.
Recuérdame lo hermosa que fue la luz,
Pues la terca oscuridad carcome la lógica sobrante;
La desesperación se consume con roncos gemidos
Que se pierden entre sordos pasos.
Extraño cobijarme entre tus brazos.
Tocar las espinas a través de tus dedos
Y encontrarme al tocar tu cuerpo
Y antes de mi partida despídeme con un te quiero,
Que solo tú, blanca dama, eres capaz de que soporte el suplicio.
Me carcomen las horas en las que tú tersa piel
Y tus manantiales de rubíes se escapan de mi boca.
Ven aquí, y toma mi alma,
que mi cuerpo falleció en la promesa de otra vida
si tan solo un beso tuyo lograra revivir la pasión desvanecida.
Cumple mis bucólicos deseos.
Permíteme un segundo en el lecho de tus brazos.
Preguntas donde estoy, y tus lagrimas no cesan de caer,
si tan solo, supieras que estoy aquí a tu lado
Deseosa, de tomarte entre mis brazos, y besarte..
y besarte..