GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy
sé que me sufres,
cuando callas con tu mirada lánguida
de ojos opacados por
-el recelo,
de silencios contenidos
-en suspiros,
llegan a mí inadvertidos
como un celaje te presentas
aguardando
te concibo ahí
-latente,
Permaneciendo en tu palabra
Si sé,
que te duele no tenerme
urge en ti
- mi recuerdo,
me sostienes en tus sueños
no has dejado
de pensarme
No has dejado de buscarme...lo sé
Si,
lo sé
te siento entre la brisa
del viento
cuando azota insistente
mis cabellos
rozando mis mejillas con
-tus labios,
suavemente te deslizas en
- mi boca
Y te siento quemarme de besos
Si sé,
que me extrañas,
que agonizas por
-mi cuerpo,
que te mueres de
- deseos,
Y que por mí tu cambiarias
Sé que,
me sufres en ese silencio
apagado de
-tus versos-
en ese diluir de mi presencia
-en ti,
como mar embravecido
en rauda tempestad,
(Me llevas oculta)
como perla de nácar
me resguardas
Hoy ,
sé que me sufres,
y es tu miedo de perderme
-tu castigo,
consumiéndote
- en mí-
aún mi sangre hierve en tus venas
aún tu corazón late
en mi espera
Sé que,
-me sufres,
¡ Sé que aún...me amas !
Grechka Lee Maldonado
Septiembre, 18,2008
sé que me sufres,
cuando callas con tu mirada lánguida
de ojos opacados por
-el recelo,
de silencios contenidos
-en suspiros,
llegan a mí inadvertidos
como un celaje te presentas
aguardando
te concibo ahí
-latente,
Permaneciendo en tu palabra
Si sé,
que te duele no tenerme
urge en ti
- mi recuerdo,
me sostienes en tus sueños
no has dejado
de pensarme
No has dejado de buscarme...lo sé
Si,
lo sé
te siento entre la brisa
del viento
cuando azota insistente
mis cabellos
rozando mis mejillas con
-tus labios,
suavemente te deslizas en
- mi boca
Y te siento quemarme de besos
Si sé,
que me extrañas,
que agonizas por
-mi cuerpo,
que te mueres de
- deseos,
Y que por mí tu cambiarias
Sé que,
me sufres en ese silencio
apagado de
-tus versos-
en ese diluir de mi presencia
-en ti,
como mar embravecido
en rauda tempestad,
(Me llevas oculta)
como perla de nácar
me resguardas
Hoy ,
sé que me sufres,
y es tu miedo de perderme
-tu castigo,
consumiéndote
- en mí-
aún mi sangre hierve en tus venas
aún tu corazón late
en mi espera
Sé que,
-me sufres,
¡ Sé que aún...me amas !
Grechka Lee Maldonado
Septiembre, 18,2008
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