Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desearía creer que no ha pasado,
me gustaría que fuese un sueño
que, al despertar, lo hubiese soñado,
que fuese quimera y no cierto,
desearía poder de mi mente olvidarlo,
borrar estos amargos recuerdos
Pero hay una realidad que no se ha borrado,
pues si antes hubo un adiós y un reencuentro,
algo que, entonces, nunca había imaginado,
lo que parece que juntó el paso del tiempo,
en realidad, lo que hizo fue separarlo,
y el amor, vacío, desgastado y solo, quedó muerto
Yo supe que el tercer adiós, tras nuestro abrazo,
tenía la fuerza del desencuentro,
que nuestro amor se había acabado
y nos inundaba el desaliento,
triste certeza que no dudamos,
era un adiós definitivo, que se hizo eterno