Stylo27
Poeta fiel al portal
.
.
Ojeras de no dormir,
caminar de pasarela,
unos cuantos sueños rotos
y unos labios de acuarela.
Recuerdo la indiferencia,
de sus ojos azabache,
y ni hablar de su cabello
con su cola pretenciosa.
Ella culta y delicada,
yo tan solo la miraba,
hasta que un buen día de esos,
decidí cruzar palabras.
Intente pedir la hora
y ella solo caminaba,
intente ser divertido
y ella nada que reía,
fui grosero y fui educado,
ella huía de mi lado
¿y que cosa yo quería?
si estaba comprometida.
Comentaba mi deseo
a los mutuos conocidos,
me decían que olvidara,
que mejor me alejara.
Supe por simple matemática.
que ella no era divisible
y yo el menos que sumaba;
era un simple decimal,
frente al infinito doble,
era ya un porcentaje,
era un número muy torpe.
Ya pasado algunos días,
ya notaba que reías,
y yo no estaba buscando,
solo estaba caminando.
Hasta bromas me jugabas,
yo estaba en nubes bajas,
y seguíamos hablando,
yo ya estaba un poco blando.
Y antes de que parpadeara
estaban cerca nuestros labios
antes de que respirara
ya en sus brazos me encontraba.
No quedó tiempo para más...
Mucho menos para menos...
Y si algún día me miran, que camino y voy cantando,
si sentados en el tren, me oyen que ando gritando,
o si triste y solo ando...
Es la flaca y sus regaños,
es mi niña consentida,
esa que me causa daños
y me cura al otro día.
Es la flaca y su novio,
que lo carga de llavero,
es la flaca y sus besos,
de rosas y caramelo.
Son sus manos la novela,
........y ausencia que congela.
.
Ojeras de no dormir,
caminar de pasarela,
unos cuantos sueños rotos
y unos labios de acuarela.
Recuerdo la indiferencia,
de sus ojos azabache,
y ni hablar de su cabello
con su cola pretenciosa.
Ella culta y delicada,
yo tan solo la miraba,
hasta que un buen día de esos,
decidí cruzar palabras.
Intente pedir la hora
y ella solo caminaba,
intente ser divertido
y ella nada que reía,
fui grosero y fui educado,
ella huía de mi lado
¿y que cosa yo quería?
si estaba comprometida.
Comentaba mi deseo
a los mutuos conocidos,
me decían que olvidara,
que mejor me alejara.
Supe por simple matemática.
que ella no era divisible
y yo el menos que sumaba;
era un simple decimal,
frente al infinito doble,
era ya un porcentaje,
era un número muy torpe.
Ya pasado algunos días,
ya notaba que reías,
y yo no estaba buscando,
solo estaba caminando.
Hasta bromas me jugabas,
yo estaba en nubes bajas,
y seguíamos hablando,
yo ya estaba un poco blando.
Y antes de que parpadeara
estaban cerca nuestros labios
antes de que respirara
ya en sus brazos me encontraba.
No quedó tiempo para más...
Mucho menos para menos...
Y si algún día me miran, que camino y voy cantando,
si sentados en el tren, me oyen que ando gritando,
o si triste y solo ando...
Es la flaca y sus regaños,
es mi niña consentida,
esa que me causa daños
y me cura al otro día.
Es la flaca y su novio,
que lo carga de llavero,
es la flaca y sus besos,
de rosas y caramelo.
Son sus manos la novela,
........y ausencia que congela.