José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde mis comienzos
me impuse la tarea
de derrumbar las estructuras
confinadas en mi interior.
Tuve que sacar muchos demonios
y sacrificar muchos ángeles
de fúnebres recintos
en los que estaba sometido.
Tuve que recluirme
en sentimientos prohibidos,
en deseos sobrenaturales.
El caos era la esencia de mi futuro
y ahí quería implantar
mis normas de conducta,
de razonamiento.
Ahí quería determinar mi autocontrol,
convertir mis necesidades humanas
en deseos inhumanos.
Alimentarme de sangre.
Respirar el humo
de los cadáveres en putrefacción.
Darle un respiro a mis venas.
me impuse la tarea
de derrumbar las estructuras
confinadas en mi interior.
Tuve que sacar muchos demonios
y sacrificar muchos ángeles
de fúnebres recintos
en los que estaba sometido.
Tuve que recluirme
en sentimientos prohibidos,
en deseos sobrenaturales.
El caos era la esencia de mi futuro
y ahí quería implantar
mis normas de conducta,
de razonamiento.
Ahí quería determinar mi autocontrol,
convertir mis necesidades humanas
en deseos inhumanos.
Alimentarme de sangre.
Respirar el humo
de los cadáveres en putrefacción.
Darle un respiro a mis venas.
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