Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Tus labios saben a seiscientas noches cerca de ti
Me aproximo a vestirme de cuanto pueda
que sea tuyo como vestirme de un noviembre
colgado de tu cintura, que un día podrá volar
hasta mis manos suaves y mis largos dedos
de trapo, de confines románticos donde felizmente
seré un viernes, el asesino de tus labios matinales
que saben a seiscientas noches cerca de ti.
Pienso que no pudo haber sido mejor
conocerte cuando los miedos salían por la ventana
de enfrente y yo me debatía entre tu cuerpo
y mi cama que danzaba como de antaño
con su propia sombra
Eso fue luego del que al unísono
nos fuéramos un poco de una locura a otra locura
y que en segundos me hablaras
de cómo tejer un corazón con los ojos cerrados
y yo por mi parte te hablara
de cómo fue que me enamore
de todo lo que pensabas y aún piensas.
Es que te caracterizas por ser como yo.
Me aproximo a vestirme de palabra
que se funda en tu memoria lisa y tersa
que me beatifica aunque no sea sol
ni recuerdo ni santo
pero sigo acercándome a la estructura
pintoresca de tu dulce alma
que hace mucho fue de roca
y hoy quiero hacerla mía.
Me aproximo a vestirme de cuanto pueda
que sea tuyo como vestirme de un noviembre
colgado de tu cintura, que un día podrá volar
hasta mis manos suaves y mis largos dedos
de trapo, de confines románticos donde felizmente
seré un viernes, el asesino de tus labios matinales
que saben a seiscientas noches cerca de ti.
Pienso que no pudo haber sido mejor
conocerte cuando los miedos salían por la ventana
de enfrente y yo me debatía entre tu cuerpo
y mi cama que danzaba como de antaño
con su propia sombra
Eso fue luego del que al unísono
nos fuéramos un poco de una locura a otra locura
y que en segundos me hablaras
de cómo tejer un corazón con los ojos cerrados
y yo por mi parte te hablara
de cómo fue que me enamore
de todo lo que pensabas y aún piensas.
Es que te caracterizas por ser como yo.
Me aproximo a vestirme de palabra
que se funda en tu memoria lisa y tersa
que me beatifica aunque no sea sol
ni recuerdo ni santo
pero sigo acercándome a la estructura
pintoresca de tu dulce alma
que hace mucho fue de roca
y hoy quiero hacerla mía.
Última edición: