Luis Granados González
Poeta asiduo al portal
Sobre tu piel una mariposa
revolotea rozándote con sus alas.
Suaves plumas de almohada
cubren tu desnudo cuerpo de diosa.
Sobre mi cuerpo tus manos
son como hilos de seda
que ávida mi piel hereda
por todo lo que nos amamos.
Esta es la sinfonía del contacto
en movimientos de cuerda y viento,
notas de música para nuestro tacto.
Desde aquel primer roce te siento,
después llegó el beso de impacto.
Aún perdura en mi boca tu aliento.
revolotea rozándote con sus alas.
Suaves plumas de almohada
cubren tu desnudo cuerpo de diosa.
Sobre mi cuerpo tus manos
son como hilos de seda
que ávida mi piel hereda
por todo lo que nos amamos.
Esta es la sinfonía del contacto
en movimientos de cuerda y viento,
notas de música para nuestro tacto.
Desde aquel primer roce te siento,
después llegó el beso de impacto.
Aún perdura en mi boca tu aliento.
Última edición:
::::