Anave
Poeta asiduo al portal
Una noche que del alba
luminosa hiciera ocaso
yo soñé que en pos marchaba,
presurosa, de tus pasos
cuya huella la penumbra
sin estrellas ya borraba
y mi anhelo en el ámbito
del cielo te buscaba.
Mas tu luz se me escapaba,
te perdías en las sombras,
te apartabas de mis ansias,
de mis ojos, de mis brazos
y al sentir que me faltabas
un vacío me llenaba
lentamente, paso a paso.
No soy nada sin tu risa,
tus palabras, sin tus labios.
No soy nada sin tu fuerza.
sin tu llama, sin tus manos.
Al momento en que el silencio
era extremo, angustiante...
desperté al nuevo levante
con sus trinos y sus luces
para saber que era un sueño...
Que esa parte luminosa
de mi alma que eres tú
sigue estando en mí presente,
sigue siendo mía su magia,
sique siendo mía su luz.
luminosa hiciera ocaso
yo soñé que en pos marchaba,
presurosa, de tus pasos
cuya huella la penumbra
sin estrellas ya borraba
y mi anhelo en el ámbito
del cielo te buscaba.
Mas tu luz se me escapaba,
te perdías en las sombras,
te apartabas de mis ansias,
de mis ojos, de mis brazos
y al sentir que me faltabas
un vacío me llenaba
lentamente, paso a paso.
No soy nada sin tu risa,
tus palabras, sin tus labios.
No soy nada sin tu fuerza.
sin tu llama, sin tus manos.
Al momento en que el silencio
era extremo, angustiante...
desperté al nuevo levante
con sus trinos y sus luces
para saber que era un sueño...
Que esa parte luminosa
de mi alma que eres tú
sigue estando en mí presente,
sigue siendo mía su magia,
sique siendo mía su luz.