Relato de un dia...como el de mañana quizas.

drdpre

Poeta adicto al portal
Bien,

anoche no se esperaban lluvias sobre mi almohada...



estuvieron a punto de caer,
Lagrimas,
sentado en el bus a casa…
¡Soy hombre, nadie debe verme llorar!
Hermosa noche,
que no subió al mismo bus que yo,
se quedo abajo despidiéndose de mí con sonrisa burlesca.
Estoy casi solo entre los asientos,
hay algunas personas que subieron antes
que bajan o suben, pero muy pocas, casi ninguna…
Solo veo sus nucas, sus reflejos en las ventanas,
mi reflejo en la ventana, los ruidos del viaje,
el silencio de los que quieren llegar pronto,
ya cansados por un día que por fin se detuvo…
¡ Soy hombre, debo ser fuerte!
¡Triiiiiiiiiiiiiick! Que timbre tan raro, la frase “parada solicitada” ya en ámbar,
debía bajarme de este bus somnoliento, de los pensamientos de un llegar,
pero la noche no me recibió de buena forma…
Me mostro el camino a casa lleno de sombras,
acompañado de un viento helado,
sin ruidos de la presencia de algún ser, entes quizás murmuran,
perros que de dentro de casas ladran sin saber quién soy,
y la melancolía que estuvo regando mis ojos todo el día
quería lluvia, lagrimas, que no dejare que caigan…
¡No dejare que me vean llorar!
Bien, este día termina cuando mi cabeza cae en la almohada,
Mi cuerpo se enrosca buscando descansar,
Un bostezo que libera un aire totalmente cansado
de producir energía, o de lo que sea que estuvo haciendo en mis pulmones…
Ya es la hora de que mis secretos ya no sean de dios,
Serán de los dos,
Almohada y yo,
Déjame llorar sobre ti
que estuve triste todo el día…
 
Bien,

anoche no se esperaban lluvias sobre mi almohada...



estuvieron a punto de caer,
Lagrimas,
sentado en el bus a casa…
¡Soy hombre, nadie debe verme llorar!
Hermosa noche,
que no subió al mismo bus que yo,
se quedo abajo despidiéndose de mí con sonrisa burlesca.
Estoy casi solo entre los asientos,
hay algunas personas que subieron antes
que bajan o suben, pero muy pocas, casi ninguna…
Solo veo sus nucas, sus reflejos en las ventanas,
mi reflejo en la ventana, los ruidos del viaje,
el silencio de los que quieren llegar pronto,
ya cansados por un día que por fin se detuvo…
¡ Soy hombre, debo ser fuerte!
¡Triiiiiiiiiiiiiick! Que timbre tan raro, la frase “parada solicitada” ya en ámbar,
debía bajarme de este bus somnoliento, de los pensamientos de un llegar,
pero la noche no me recibió de buena forma…
Me mostro el camino a casa lleno de sombras,
acompañado de un viento helado,
sin ruidos de la presencia de algún ser, entes quizás murmuran,
perros que de dentro de casas ladran sin saber quién soy,
y la melancolía que estuvo regando mis ojos todo el día
quería lluvia, lagrimas, que no dejare que caigan…
¡No dejare que me vean llorar!
Bien, este día termina cuando mi cabeza cae en la almohada,
Mi cuerpo se enrosca buscando descansar,
Un bostezo que libera un aire totalmente cansado
de producir energía, o de lo que sea que estuvo haciendo en mis pulmones…
Ya es la hora de que mis secretos ya no sean de dios,
Serán de los dos,
Almohada y yo,
Déjame llorar sobre ti

que estuve triste todo el día…


Que gran relato pues el que sobrevive en tu poesia melancolica que huele a dolor pero me dejaste impactado con tu manera de decir las cosas escribes con memoria profunda llena de esa alma tuya un placer estar aqui saludos poeta.
 
Francisco Iván Pazualdo;1842686 dijo:
Que gran relato pues el que sobrevive en tu poesia melancolica que huele a dolor pero me dejaste impactado con tu manera de decir las cosas escribes con memoria profunda llena de esa alma tuya un placer estar aqui saludos poeta.

muchas gracias por leer y comentar...
si huele a dolor y a lagrimas esta vez, pero debo decir que tengo mala memoria de lo que no me acuerdo quizas lo invente...jajajaa
 

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