marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un tiempo eterno conferiste a mi esperanza.
ajena y minuciosa la mirada unida a tu boca,
ataba el cuento misterioso de un poeta y su aventura
de dejarme sellada ahí... justo en esa boca.
ajena y minuciosa la mirada unida a tu boca,
ataba el cuento misterioso de un poeta y su aventura
de dejarme sellada ahí... justo en esa boca.
Esa boca que en sus labios acaricia sangre,
acaricia las pupilas que hipnotiza
y entre bruma, soledades y sus prisas,
mezcla sobre el aire las fragancias de la noche
Que acaricias de noche en la oportuna de mi demencia,
al verme unida a tí escondiendo mi clemencia.
dejando el ventanal en acierto
para que entres y robes mi inocencia.
al verme unida a tí escondiendo mi clemencia.
dejando el ventanal en acierto
para que entres y robes mi inocencia.
Se denota en el ambiente su sabor,
sabor ardiente de cereza, rojo rojo sangre,
rojo rojo fresa que a sus dientes le embelesa
y tras la ventana, un vampiro llega haciendo gala a su belleza.
sabor ardiente de cereza, rojo rojo sangre,
rojo rojo fresa que a sus dientes le embelesa
y tras la ventana, un vampiro llega haciendo gala a su belleza.
Incita la muerte en tus ojos,
y ese perfume que ahoga el tacto del cuerpo,
es un delito dejarte sin mi presencia
es un asalto olvidarte que eres un amante en este acto.
y ese perfume que ahoga el tacto del cuerpo,
es un delito dejarte sin mi presencia
es un asalto olvidarte que eres un amante en este acto.
Eres victima y tu cuello entre mis labios, presa
y así tras tu deleite poco a poco mis colmillos
crean tus gemidos con la sangre que me llena.
Sangre que me excita y en tu cuerpo la recorro
con mis dedos y mi lengua en cada poro.
y así tras tu deleite poco a poco mis colmillos
crean tus gemidos con la sangre que me llena.
Sangre que me excita y en tu cuerpo la recorro
con mis dedos y mi lengua en cada poro.
Deslumbra el acaricio de tus dedos en mi ropa,
me dejas sesgada sin un suspiro de sangre en mi boca.
Estas aquí y me tienes atada
y mas allá un ahogo profundo el que me toca.
me dejas sesgada sin un suspiro de sangre en mi boca.
Estas aquí y me tienes atada
y mas allá un ahogo profundo el que me toca.
El sabor embriaga, llena los sentidos
y el vampiro en condolencia quiere más sabor de ella.
Una rosa deja entre su pecho
donde aún resbala sangre de su cuello.
Fuertemente la recoge entre sus brazos
y sumido por su encanto en su lecho deja un beso
y el vampiro en condolencia quiere más sabor de ella.
Una rosa deja entre su pecho
donde aún resbala sangre de su cuello.
Fuertemente la recoge entre sus brazos
y sumido por su encanto en su lecho deja un beso
Y la muerte en mis ojos decae,
la mala fortuna de amarte vampiro es la eterna versada,
para que despierte en este hálito profundo,
de seguir atada,
con un beso, una flor y una muerte dedicada.
la mala fortuna de amarte vampiro es la eterna versada,
para que despierte en este hálito profundo,
de seguir atada,
con un beso, una flor y una muerte dedicada.
Bautista / marianella
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