PabloPoe
Poeta recién llegado
He aqui mi primer poema, reflejo de mi alma en aquel tiempo, es cierto que no tiene metrica y la rima es escasa; pero se ajusta a las palpitaciones de un corazon desesperado, a las visiones cercanas a la muerte y sabe a tristeza. Con este primer poema encontre un nuevo camino a donde dirigirme. Sabran en que epoca de mi vida me encontraba al escribirlo cuando acaben de leerlo. tenia 17 aÑos y helo aqui...
MUÑECAS - Pablo Nagano
Se ha ido en el tren de la mañana;
Por la noche, dejó sus labios a mis pies,
Beso último que todavía siento mientras escribo
¡Cobarde! ¿Crees acaso, que sin ti,
las aves no me cantarán al amanecer?
¿Qué el infinito mar no me dará de beber?
¡Huyan de mí alegrías, que estoy armado
con fuego incandescente en la mirada!
¡Bastardas hijas de la felicidad!
su madre se ha ido, obscureciendo bosques
y asediando tristezas
¡Se ha ido en el tren de la mañana!
¡Oíd! Que la puerta ya se estremece
Con la mano temblorosa que la toca.
Desnudo el pie derecho, entra a mis paredes,
¡Belleza eterna, cubierta de hielo!
Su manto es el invierno; su alma, el infierno
¡Dulzura enviciada, amargas miradas!
Es la tristeza sentada en mi cama
Bienvenida dama, mi alma te reclama.
¡Oíd el temible estruendo!
La línea afilada del horizonte
Se postra vertical sobre el mar
¡Largo llanto, desbordaré los ríos!
Las navajas yacen a mis pies,
No es sonora la tragedia,
Muda y sigilosa se aleja de mi puerta
¡No te vayas mi tristeza, el miedo me azota sin piedad!
¡Vuelve tu rostro a mí, ven con la muerte a saborearme!
Mis muñecas cercenadas están,
Las alucinaciones vueltas me dan.
¡Dejad de cantar! alma mía,
Que la muerte viene ya;
La sangre no vive en mis venas,
Incoloros ríos desbordan la herida
¿Qué manantial brota de mí?
¿Por qué la vida se seca al ensanchar el río?
¡Son lágrimas; pero no de los ojos!
pequeñas y grandes, de todas las edades,
¡Es el alma que se asoma goteando!
¡Es la vida que nace en la eternidad!
¡Es el mar que flota sobre mis manos!
¡Es el tiempo todo, vertido en un momento!
¡Lágrimas, cerrojos de la tumba!
¡Demonios, revuélquenme en la farsa!, los suspiros
Me arrastran y me estiran, ¡Me han partido en dos!
¡Alma mía! ¡No! ¡Almas mías, somos dos!
-Me devora el infierno, ¡Qué festín celestial!
Me babean pérfidas lenguas, ¡Masacre espiritual!-
Blancas plumas me deslumbran, ¡Santos óleos me consumen!
¡Tratadme con más cuidado, brutos, que mis ojos cierran ya!
¡Escuchad mi último respiro!
Sept. 2005
MUÑECAS - Pablo Nagano
Se ha ido en el tren de la mañana;
Por la noche, dejó sus labios a mis pies,
Beso último que todavía siento mientras escribo
¡Cobarde! ¿Crees acaso, que sin ti,
las aves no me cantarán al amanecer?
¿Qué el infinito mar no me dará de beber?
¡Huyan de mí alegrías, que estoy armado
con fuego incandescente en la mirada!
¡Bastardas hijas de la felicidad!
su madre se ha ido, obscureciendo bosques
y asediando tristezas
¡Se ha ido en el tren de la mañana!
¡Oíd! Que la puerta ya se estremece
Con la mano temblorosa que la toca.
Desnudo el pie derecho, entra a mis paredes,
¡Belleza eterna, cubierta de hielo!
Su manto es el invierno; su alma, el infierno
¡Dulzura enviciada, amargas miradas!
Es la tristeza sentada en mi cama
Bienvenida dama, mi alma te reclama.
¡Oíd el temible estruendo!
La línea afilada del horizonte
Se postra vertical sobre el mar
¡Largo llanto, desbordaré los ríos!
Las navajas yacen a mis pies,
No es sonora la tragedia,
Muda y sigilosa se aleja de mi puerta
¡No te vayas mi tristeza, el miedo me azota sin piedad!
¡Vuelve tu rostro a mí, ven con la muerte a saborearme!
Mis muñecas cercenadas están,
Las alucinaciones vueltas me dan.
¡Dejad de cantar! alma mía,
Que la muerte viene ya;
La sangre no vive en mis venas,
Incoloros ríos desbordan la herida
¿Qué manantial brota de mí?
¿Por qué la vida se seca al ensanchar el río?
¡Son lágrimas; pero no de los ojos!
pequeñas y grandes, de todas las edades,
¡Es el alma que se asoma goteando!
¡Es la vida que nace en la eternidad!
¡Es el mar que flota sobre mis manos!
¡Es el tiempo todo, vertido en un momento!
¡Lágrimas, cerrojos de la tumba!
¡Demonios, revuélquenme en la farsa!, los suspiros
Me arrastran y me estiran, ¡Me han partido en dos!
¡Alma mía! ¡No! ¡Almas mías, somos dos!
-Me devora el infierno, ¡Qué festín celestial!
Me babean pérfidas lenguas, ¡Masacre espiritual!-
Blancas plumas me deslumbran, ¡Santos óleos me consumen!
¡Tratadme con más cuidado, brutos, que mis ojos cierran ya!
¡Escuchad mi último respiro!
Sept. 2005