coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxx
Tengo miedo de mis miedos
de vivir escondiéndome de los vientos,
de que termine solamente en polvo mi cuerpo.
Soy esa niña que escondió su rostro
tras de una columna fría,
creando un mundo entre ruinas,
donde borró su sonrisa
por azares de la vida
Perdida estoy, de los valles,
de los montes y los mares,
de los cielos, de los altares,
confundida en esta vida¡ que ya no es vida1
pendiendo de un hilo mi fantasía.
¡Tengo miedo, miedo, de esta prisión
que atrapa cada dia mi alma!
envuelta entre cortinas oscuras,
y mis mejillas remojadas entre saladas cascadas,
cuando termina la noche y me despierto en el alba.
Sale el sol como todas las mañanas
pero no me calienta porque mi piel,
esta petrificada entre las nieves perpetuas.
Tengo miedo que al final nadie me quiera,
¡que se olviden cuanto los quiero!
Y nunca se enteren, de todo mi sufrimiento.
¡Quisiera tocar sus manos!
poner mi ultimo aliento en sus frentes,
decirles que por su amor
viví la vida indiferente,
sin que me tocara el sol
sin mojarme las lloviznas,
esquivando las mentiras,
olvidándome del amor
sin sentir en mi boca el calor,
¡del fuego de un beso ardiente!
Prudencia arenas
Coral.
Tengo miedo de mis miedos
de vivir escondiéndome de los vientos,
de que termine solamente en polvo mi cuerpo.
Soy esa niña que escondió su rostro
tras de una columna fría,
creando un mundo entre ruinas,
donde borró su sonrisa
por azares de la vida
Perdida estoy, de los valles,
de los montes y los mares,
de los cielos, de los altares,
confundida en esta vida¡ que ya no es vida1
pendiendo de un hilo mi fantasía.
¡Tengo miedo, miedo, de esta prisión
que atrapa cada dia mi alma!
envuelta entre cortinas oscuras,
y mis mejillas remojadas entre saladas cascadas,
cuando termina la noche y me despierto en el alba.
Sale el sol como todas las mañanas
pero no me calienta porque mi piel,
esta petrificada entre las nieves perpetuas.
Tengo miedo que al final nadie me quiera,
¡que se olviden cuanto los quiero!
Y nunca se enteren, de todo mi sufrimiento.
¡Quisiera tocar sus manos!
poner mi ultimo aliento en sus frentes,
decirles que por su amor
viví la vida indiferente,
sin que me tocara el sol
sin mojarme las lloviznas,
esquivando las mentiras,
olvidándome del amor
sin sentir en mi boca el calor,
¡del fuego de un beso ardiente!
Prudencia arenas
Coral.
Última edición: